Igor Galo

Iberoamérica, nuevas oportunidades

Igor Galo
Opinión
POR:
Igor Galo
abril 28 de 2016
2016-04-28 11:24 p.m.
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Del 2001 al 2003, en pleno corralito argentino, y con excepción de la crisis del 2009, que fue de rápida recuperación, Iberoamérica no había registrado previsiones tan bajas de crecimiento, incluso negativo, en dos años consecutivos. Los mercados de valores y las monedas locales han adelantado parcialmente estas previsiones, con caídas en los últimos trimestres.

Por eso la IX edición del informe ‘Panorama de Inversión Española en Iberoamérica', correspondiente al 2016, elaborado por IE Business School, con el apoyo de Air France y KLM, resulta muy relevador.

En este contexto adverso, las empresas españolas continúan albergando esperanza y planes de futuro en los mercados de ‘ultramar’. Ese era el sentimiento, al menos, hasta principios del 2016, cuando se cerró la toma de datos para este informe, que en su novena edición contó con la colaboración de 66 empresas españolas con operaciones en la región.

A pesar de todo, el año pasado fue un ejercicio en el que continuaron las operaciones de inversión españolas, aunque más limitadas y selectas que en periodos precedentes. Una limitación producto no solo del nuevo entorno que vive Iberoamérica, sino por tratarse de mercados cada vez más maduros y mejor servidos, y de que la aún reciente crisis europea es una limitante a la capacidad de inversión de las firmas españolas, lo que incluso ha llevado a algunas compañías a desinvertir en la región por necesidad o cambio de estrategia.

Algunas operaciones destacables en el 2015 fueron realizadas por Criteria Caixa, que se quedó con parte de Inbursa en México. En Colombia, Cementos Molins compró varias plantas y NH adquirió hoteles Royal. En Chile, la Mutua Madrileña ha invertido más de 200 millones, mientras que en Perú Enagás compró una operación local por US$90 millones. Una inversión que confirma la confianza de las empresas españolas a corto y largo plazo en la región, más allá de la ralentización, o incluso de recesión, en el caso de algunos países, que vive el subcontinente.

Las pymes también anuncian planes de seguir desplegándose, sobre todo en los países más estables. Tanto las que exportan bienes (máquina herramienta o alimentación) como servicios (jurídicos, tecnológicos, IT, consultorías) mantienen firmes sus expectativas a largo plazo en Iberoamérica, a pesar de previsiones de crecimiento cero, que son algo mejores si se elimina del promedio matemático de Brasil.

El 53% de las empresas piensa seguir creciendo en la región de forma orgánica, es decir, sin grandes compras, algo lógico en un entorno como el previsto para 2016, mientras que 43% lo hará de forma combinada crecimiento propio y adquisiciones. Recordemos que estamos ante un ambiente internacional cada vez más difícil para financiar operaciones, y más aún en la región. ¿Podría haber llegado el tiempo de las fusiones entre empresas de ambos lados del ‘charco’?

En este nuevo entorno, que en Iberoamérica no será de muy alto crecimiento como la década pasada, las firmas españolas tienen varias ventajas potenciales para seguir aumentando sus negocios. Con o sin crisis, la sociedad evoluciona y las empresas y ciudadanos de la región piden servicios y productos más complejos, y en sectores específicos las empresas ibéricas pueden aportar este valor agregado que las sociedades latinoamericanas demandan. Y lo hacen, además, habiendo aprendido a competir en un entorno tan difícil como fue la crisis europea 2008-2014.

Igor Galo
Director de Comunicación para América Latina, del IE Business School

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