Iván Duque Márquez

Impuestos, promesas y realidades

Iván Duque Márquez
Opinión
POR:
Iván Duque Márquez
septiembre 03 de 2015
2015-09-03 05:09 a.m.
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El 16 de diciembre del 2014, en diálogo con Blu Radio, el Ministro de Hacienda señaló que “El Gobierno colombiano, con lo que propuso en la reforma tributaria, no busca tapar un hueco fiscal, busca mantener la inversión y los gastos. Por ejemplo, el aumento del presupuesto del sector agropecuario, temas sociales y aumento del pie de fuerza”.

Con esa promesa, también empleada en el Congreso para sacar una reforma improvisada, asfixiante y con serios vacíos técnicos, la cabeza de la política económica buscó minimizar y desestimar las voces de sus críticos.

Pero, como las promesas y desorientaciones a la opinión pública se deben confrontar con la realidad, es urgente y necesario comparar la propuesta de presupuesto para el 2016 con el año anterior a las promesas del Ministro.

En cifras nominales, el presupuesto de inversión para el periodo 2016 tiene una reducción del 29 por ciento en el sector transporte frente al mismo ramo en el 2014. Lo propio ocurre con educación, donde la reducción es del 15 por ciento, vivienda con una disminución del 22 por ciento, defensa y policía, con un recorte del 54 por ciento, y ciencia y tecnología, con una penosa caída del 29 por ciento.

La conclusión es simple. Si en estos sectores estratégicos el recorte frente al año 2014 es tan grande, la promesa de la reforma tributaria como garante de la inversión, es sencillamente un espejismo.

Otra de las promesas del Gobierno ha sido conducir a Colombia a ser la nación más educada del continente en unos años. Para darle cuerpo doctrinario a semejante compromiso, se le ha dicho al país que ese esfuerzo empieza desde las regiones. Lastimosamente, en el presupuesto de inversión regionalizado para el 2016, el sector educativo apenas representa el 4 por ciento de los recursos, lo que se aleja de las metas gubernamentales. Lo mismo sucede con el campo, el cual ha sido llamado la autopista para la construcción de la paz, que apenas tiene el 3,8 por ciento del presupuesto de inversión regionalizado.

Las promesas del Gobierno también generan desconfianza al ver las asignaciones regionalizadas de inversión nominales para el año 2016 comparadas con el 2014. Conforme a los datos oficiales, 19 de los 32 departamentos no mejoran su presupuesto desde el 2014. Algunos ejemplos muestran que Antioquia tiene una reducción del 10,7 por ciento; Boyacá, del 24 por ciento; Casanare, del 17,3 por ciento, y Norte de Santander, con los graves problemas que enfrenta, tan solo tiene un aumento del 1,1 por ciento. Esto, sencillamente, evidencia una falta de coherencia entre los dichos y los hechos.

Los pecados no terminan ahí. Luego de promesas en cuanto a transparencia en el manejo de los recursos, existe cerca de un billón de pesos en partidas globales del Ministerio de Hacienda para apoyo de proyectos.

Es decepcionante que al país se le desoriente de esa manera. Afortunadamente, como diría alguien, las promesas pueden ser olvidadas por los políticos, pero jamás olvidadas por los pueblos.

Iván Duque Márquez

Senador

ivanduquemarquez@gmail.com

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