Iván Duque Márquez

En memoria de Miguel Ángel

Iván Duque Márquez
Opinión
POR:
Iván Duque Márquez
octubre 04 de 2012
2012-10-04 01:24 a.m.
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Miguel Ángel Blanco es un símbolo de la desgracia universal que causa el terrorismo. Siendo Concejal de Ermua, un municipio de España situado en la provincia de Vizcaya, fue secuestrado por la banda criminal Eta.

Con solo 29 años y una carrera forjada a pulso, el terrorismo lo privó de su libertad el 10 de julio de 1997, reclamando para retornar con su familia, que en un lapso de 48 horas el Gobierno español trasladara a las cárceles del País Vasco todos los presos de la organización delictiva.

En caso de no cumplirse el ultimátum, los raptores le quitarían su vida.

Durante el cautiverio y ante la consigna amenazante de Eta, el pueblo español se movilizó demandando su libertad, pero no fue suficiente. De manera cobarde, Miguel Ángel fue vilmente asesinado con dos disparos en su cabeza. Su futuro promisorio, su deseo de formar un mejor país, fue interrumpido por unos individuos que sintieron que su causa era suficiente para disponer de la existencia humana.

Con dolor profundo, España se hizo sentir ante esta tragedia y en un canto al unísono se pidió el rechazo al terrorismo y su derrota en nombre del Estado de Derecho.

Hace pocos días, y honrando su memoria, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, participó en un homenaje a Miguel Ángel Blanco, expresando que su vida como héroe y víctima está presente, y en su nombre también honró la memoria de todas las víctimas del flagelo deleznable del terrorismo.

Rajoy se expresó con un tono solemne y reafirmó su compromiso de aplicar el peso de la ley a los integrantes de Eta.

La razón que adujo para darle fuerza a su argumento quedó registrada cuando sentenció que el Gobierno de España no negociará nunca con Eta, debido a que no ve razón alguna en su lucha y negociar implica reconocer las razones del otro.

La triste historia de Miguel Ángel es también la fuerza asumida por un pueblo que ha enfrentado a Eta con la Constitución en la mano, y que ha integrado su aparato jurídico y policivo para castigar, ejemplarmente, sus crímenes, sometiendo a la justicia su estructura de violencia e intimidación.

En un estudio realizado por Alberto Abadie y Javier Gardeazábal sobre los costos económicos de la lucha contra Eta se aprecia cómo el País Vasco perdió excelente oportunidades económicas por enfrentar esa batalla frente a un enemigo sin límites morales.

Hoy, cuando Eta está derrotada por el imperio de la ley, no hay duda alguna de que fue una tarea costosa, pero digna; dolorosa, pero justa, y triste, pero necesaria.

Actualmente, el País Vasco es un ejemplo de seguridad, pujanza, conectividad e infraestructura de primera calidad, turismo dinámico, e industrias creativas y culturales.

La realidad muestra para el pueblo español, que la muerte de Miguel Ángel Blanco no ha sido en vano y su memoria será siempre recordada como símbolo global.

Iván Duque Márquez

Analista - Consultor internacional

 ivanduquemarquez@gmail.com

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