Iván Duque Márquez

El último Waltz

Iván Duque Márquez
POR:
Iván Duque Márquez
mayo 30 de 2013
2013-05-30 01:03 a.m.
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El pasado 12 de mayo, con la muerte de Kenneth Waltz desapareció uno de los más importantes teóricos de las relaciones internacionales. Su legado perdura en libros que se han convertido en material obligatorio para el estudio de la diplomacia, miles de lectores, y universidades como California, Berkeley y Columbia.

Waltz fue el fundador de una nueva escuela de las relaciones internacionales, denominada el neorealismo, la cual desmitifica el orden internacional y lo define como un entorno anárquico en el cual la ‘regulación’ depende del balance de poder entre las naciones. En ese enfoque controversial, su libro Hombre, poder y guerra, publicado en 1959, aborda las causas de los conflictos bélicos a la luz de pensadores clásicos y desagrega los detonantes del conflicto en un término denominado ‘imágenes’.

Según Waltz, la primera imagen por la cual ocurren las guerras obedece a la naturaleza personal y la ambición de los gobernantes. La segunda imagen se desprende de la idea según la cual las guerras obedecen a factores internos y domésticos de los países, que ante circunstancias de necesidad activan una confrontación exterior. Estos dos esquemas clásicos son rápidamente despreciados por Waltz para explicar que la verdadera causa de las guerras obedece, de acuerdo a su criterio, a la anarquía del sistema internacional. Por supuesto, bajo el concepto de ‘anarquía’ no se refiere a un ambiente caótico, sino a la carencia de un mecanismo efectivo, autónomo y soberano que regule la conducta de las naciones poderosas.

Esa anarquía internacional lleva a que un grupo de países que concentran el poder militar ejerza una posición dominante y, lo que es aún más relevante, utilice el balance de poder para disuadir a otros del uso de la fuerza. Tal vez, por esa razón Waltz explicó que la proliferación nuclear era una consecuencia natural de la búsqueda del orden por la vía de la intimidación.

No cabe duda de que las teorías de Waltz cuestionaron a las Naciones Unidas y a las tesis de la paz, basadas en el constructivismo y el multlateralismo, ya que al final, ante los intereses estratégicos de una nación militarmente poderosa, son pocos los instrumentos de control en el sistema internacional.

Aunque hay quienes creen que las tesis de Waltz se fueron desvaneciendo con el fin de la Guerra Fría, las condiciones que el mundo enfrenta en un entorno multipolar, marcado por la ambición militar y estratégica de liderazgos emergentes, o donde la demanda por energía, alimentos y minerales se duplicará en tres décadas, harán que en el siglo XXI las teorías de este pensador estén más vivas que nunca.

El reto del sistema internacional estará en demostrar que existe un camino multilateral de gobernanza en un ambiente de nuevos actores queriendo dominar regiones, capturar recursos naturales y fortalecerse con armas nucleares, y eso está por verse.

Iván Duque Márquez

Autor de Pecados monetarios y de Maquiavelo en Colombia

ivanduquemarquez@gmail.com

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