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Después de la tempestad

Javier Acosta
Opinión
POR:
Javier Acosta
marzo 31 de 2016
2016-03-31 08:49 p.m.

No fue un primer trimestre apto para cardíacos. Así podría resumirse lo sucedido en el arranque del año para los inversionistas de Colombia y el mundo, pues los vientos cruzados se notaron en todas partes.

Aun así, de las ráfagas huracanadas de un comienzo se pasó a brisas más manejables a finales de marzo. Puesto de otra manera, la volatilidad empezó a disminuir y lo que pudo haber sido una debacle para muchos, acabó siendo un periodo relativamente manejable.
Sin duda, lo más notorio es que los precios de los productos básicos se recuperaron, tras sus mínimos recientes. El caso más llamativo es el del petróleo que llegó a tocar los 27 dólares por barril y otra vez se aproxima a un nivel de 40 dólares, desafiando los pronósticos de quienes hablaban de una descolgada todavía mayor.

Pero ese ejemplo no es el único. La tonelada de mineral de hierro subió cerca de 25 por ciento desde el arranque del 2016, mientras que el oro lo hizo en 16 por ciento. La onza troy del metal amarillo llegó a 1.233 dólares, completando una ola alcista que no se veía desde el tercer trimestre de 1986.

Debido a esa circunstancia, las acciones de las empresas del sector lograron un nuevo aire, tras haber sido vapuleadas en múltiples plazas. Ecopetrol no fue la excepción a esa norma, pues su título llegó a caer a 881 pesos el 18 de enero y este jueves se cotizó en 1.310, lo cual equivale a una mejora de casi el 50 por ciento frente a ese mínimo histórico.

No todos los bienes primarios se recuperaron. El gas natural cayó 20 por ciento y el algodón lo hizo en 9 por ciento. Sin embargo, los peores temores sobre la economía global se disiparon y, aunque no hay motivo para hacer ferias y fiestas, más de uno espera que después de la tempestad llegue la calma.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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