Jorge Mario Eastman Vélez

La ‘serruchocracia’

Jorge Mario Eastman Vélez
POR:
Jorge Mario Eastman Vélez
noviembre 17 de 2012
2012-11-17 10:34 p.m.
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Si resultan inoperantes los mecanismos contra la corrupción, puestos en marcha por la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía –más uno que otro fraude aparecido en el sector financiero– debemos aceptar, con vergüenza y asco, que la ‘serruchocracia’ está amenazando sustituir, a corto plazo, por la vía del knock out institucional, a la ‘democracia participativa’, consagrada por la Carta Constitucional de 1991.

Mientras tanto, debemos entendernos como notificados de la guerra ‘lingüístico-ideológica’ entre ‘neoliberales y socialdemócratas’ que, tal como va, terminarán ganándola los extremistas: la solución podría encontrarse, entonces, en una síntesis con elementos de una y otra doctrina de forma tal que los términos de la apertura no vayan a traducirse en costos sociales explosivos.

Esta teoría, bautizada por algunos como ‘neoestructuralista’, se resumiría así:

1. Proponer una política expansionista mediante la combinación de una restricción selectiva de la demanda, con una política selectiva de la oferta y las importaciones.

2. El Estado debe supervisar, corregir y orientar el mercado libre, pues ‘el mercado no es Dios’ y, por consiguiente, el bienestar social de los sectores más débiles no se genera espontáneamente.

3. El Estado debe ser empresario e industrial en aquellos sectores que no son rentables para el capital privado.

4. Frente a la recesión debe propiciarse un ‘relativo’ déficit fiscal para invertirlo en obras de infraestructuras intensivas que demandan mano de obra, es decir, un semirretorno a Keynes.

5. Proponer estrategias a mediano y largo plazo, destinadas a desarticular la pobreza absoluta, el desempleo y el subempleo.

6. Privilegiar el mercado interno a través de una apertura selectiva.

7. Toda medida debe ser tomada a través de apertura selectiva.

8. Con el fin de atacar la especulación, que trae consigo la acumulación de capital, el Estado debe establecer las tasas de interés subsidiadas que favorezcan a los sectores débiles.

9. Propiciar un desarrollo tecnológico y cultural que asocie al Estado con el sector privado en la creación de centros de investigación en todas las áreas de la ciencia.

10. Subsidiar el campo, por cuanto es una inversión a largo plazo y elemento definitorio de la paz.

11. En síntesis, el ‘neoestructuralismo’ plantea un nuevo capitalismo, con libertad dentro del orden y con rostro humano, esencialmente ‘antisalvaje’.

Adenda.

Cada quien, de los que tuvimos al- gún cupo en la dirección del país, pública o privada, somos responsables en el mayor, menor o mínimo grado, ya sea por acción u omisión. P

ensamos y actuamos sobre una base ‘facilista’: la guerra, aunque se desarrollaba en nuestro propio territorio, era un problema de ‘otros’ que había de resolverse, tarde o temprano, en nuestro favor y, por consiguiente, nada más obvio que, sin ceder un ápice en nuestros privilegios, continuáramos alimentando el statu quo, escudados en la trajinada fórmula de la Lampedusa: cambiar en forma tal que todo siga igual.

Jorge Mario Eastman Vélez

Exministro delegatario

consignajme@yahoo.com

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