Juan Carlos Restrepo

Unas de cal, otras de arena

Juan Carlos Restrepo
POR:
Juan Carlos Restrepo
septiembre 08 de 2008
2008-09-08 11:45 p.m.
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Llegan por estos días todo tipo de noticias económicas. Unas de cal, otras de arena.

La primera -acaso la más halagüeña- es la recuperación de la cotización del dólar. Después de cerca de tres años de capa caída ha comenzado a recuperarse con vigor. No solo con relación al peso sino frente a todas las demás monedas.

El fenómeno de su recuperación, así como sucedió con su desfallecimiento, está asociado a fenómenos básicamente internacionales. El debilitamiento de la economía norteamericana está resultando mucho menos fuerte de lo que se pensaba. Y a la inversa, todo el bloque de la unión europea está demostrando un comportamiento económico decepcionante, con algunos crecimientos negativos inclusive.

El petróleo ha caído en las últimas semanas casi un 30% y lo mismo ha sucedido con la gran mayoría de los precios internacionales de los productos básicos: oro, cereales, acero.

Todo esto, por reflejo, favorece al dólar

El precio del dólar con relación al peso se ha recuperado en consecuencia desde niveles que llegaron a bordear los $1.600 hace apenas unas pocas semanas a las cotizaciones actuales superiores a los $ 1.900. Nada mejor para que esta noticia para las exportaciones que alcanzaron a estar literalmente al borde del colapso.

Entre las noticias malas hay que registrar por supuesto las del desempleo, según los datos a julio del 2008. Las más altas de los ocho años precedentes. Durante el último año se perdieron cerca de 600.000 empleos formales. La tendencia que pensamos nos iba a llevar a tasas de desocupación de un dígito se revirtió súbitamente. Y por supuesto, el empleo precario anda por las nubes.

Nos es justo- como pareció sugerirlo el Presidente- echarle la culpa de este comportamiento del mercado laboral al Banco de la República. El editorial del 3 de septiembre de El Colombiano anotó con rigor lo siguiente: "No hace ningún bien a la economía y a la institucionalidad del país señalar, como lo hizo el presidente Álvaro Uribe, que el responsable del aumento de la tasa de desempleo es el aumento de las tasas de interés por parte del Banco de la República e invitar nuevamente a un debate público sobre las medidas del Emisor. Lo primero que se debe aclarar es que esto no es evidente. Mientras la tasa de interés pasó entre julio de 2006 y diciembre del 2007 del 11 al 16 por ciento, la economía pasó de tener crecimientos del 4% al 8%, mientras simultáneamente el empleo se expandía en más de 800.000 puestos".

Lo anterior demuestra que hay razones estructurales mucho más profundas que explican el mal comportamiento del empleo: la desaceleración del conjunto de la economía y de sectores claves como la construcción explican una buena parte del fenómeno. Otra parte la explica el régimen atolondrado de privilegios tributarios que se ha venido concediendo que discrimina contra el factor empleo en provecho del factor capital, y el desmedido costo de las cargas parafiscales.

Y están, por último, las cifras de inflación que acaban de salir correspondientes al mes de agosto. No son buenas, sin ser dramáticas. Los alimentos- como es usual en los segundos semestres- han empezado a ceder. No se cumplirá la meta fijada por el Banco de la República. Pero tampoco puede decirse que la inflación esté fuera de control. Digamos que anda regular.

En síntesis: tasa de cambio bien. Desempleo mal. E inflación regular. Esto es lo que indica el tablero de los controles económicos al comenzar el segundo semestre del 2008.

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