Juan Carlos Restrepo

Regando y drenando

Agro Ingreso Seguro estaba diseñado para ayudar prioritariamente a quien va a resultar más agraviada

Juan Carlos Restrepo
POR:
Juan Carlos Restrepo
octubre 06 de 2009
2009-10-06 12:46 a.m.
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Si los millonarios 'créditos no reembolsables' -es decir, regalos- que se hicieron a través del programa Agro Ingreso Seguro a reinas de belleza, corredores de bolsa, magnates agrícolas y afortunados hijos de políticos, hoy detenidos, estuvieron ceñidos a la ley, es algo que tendrán que definir las autoridades de control y vigilancia.

Pero lo que es evidente es que los tales créditos 'no reembolsables' no se ajustaron al espíritu primordial para el cual fue creado el programa Agro Ingreso Seguro. Esta pomposa iniciativa se organizó dizque para resarcir a los agricultores que iban a resultar más damnificados con el TLC. Y a pesar de que el Tratado con los Estados Unidos no ha entrado aún en vigencia, se han venido repartido frenéticamente desde el 2006 los 500.000 millones de pesos anuales con que se dotó este publicitado programa.

Agro Ingreso Seguro estaba diseñado para ayudar prioritariamente a quien va a resultar más agraviada con el TLC. Es decir, a la agricultura campesina del país. Sin embargo, ha terminado beneficiando, principalmente a los empresarios más ricos del campo. Si bien el número de grandes agricultores no representa sino el 2 % de los beneficiarios del programa, las agraciadas familias de grandes agricultores se ha hecho a una suculenta tajada del 25 % de los recursos. La falta de equidad no puede ser más evidente. Al Gobierno del presidente Uribe le encanta regalar dineros públicos a los más ricos y cobrarle pesados impuestos a los más débiles. Es la lógica diabólica que ha prevalecido durante los últimos siete años.

Un estudio reciente de Luis Jorge Garay, Fernando Barberi e Iván Cardona, titulado: Impactos del TLC con Estados Unidos sobre la economía campesina en Colombia, demuestra contundentemente que el sector más golpeado con el TLC será el de la pequeña agricultura. Las cifras que proporciona este documento ponen de bulto la manera chocante, elitista y regresiva como se han venido distribuyendo los recursos de Agro Ingreso Seguro.

En efecto, serán precisamente los productores de la llamada agricultura campesina los que experimentarán la mayor caída en los precios de sus productos una vez entre en aplicación el TLC con Estados Unidos. "Los cambios estimados tendrían un efecto importante sobre el valor de la producción, dice el estudio, con disminuciones superiores al 50 % en la mayoría de los bienes, como son los casos del maíz blanco (52 %), maíz amarillo (54 %), trigo (62 %), carne de cerdo (65 %), carne de pollo (68 %) y fríjol (79 %)".

Esta economía campesina que era entonces a la que primero y en mayor proporción ha debido favorecerse con los recursos del AIS; que ocupa el 48 % de la mano de obra que trabaja en el campo colombiano (lo que equivale a 1'776.253 personas); y cuyo ingreso familiar promedio no superaba en cifras del 2005 los 340.200 pesos (mostrando así con crudeza dónde es que está la pobreza rural en Colombia), infortunadamente no resultó premiada con la piñata del Agro Ingreso Seguro.

Estos recursos fueron a parar, en no insignificante proporción, a los bolsillos de unos pocos acaudalados del campo. Casi todos los programas que merecieron 'créditos no reembolsables' (eufemismo utilizado para referirse a regalos con dineros públicos) aparecen denominados como programas para 'riego y drenaje'. En realidad lo que se hizo fue regar la riqueza y drenar -aún más- la pobreza de la economía campesina colombiana. ¡Qué vergüenza!


jotacrestrepo@yahoo.es

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