Juan Lucas Restrepo Ibiza

Sembrando a ciegas

Juan Lucas Restrepo Ibiza
Opinión
POR:
Juan Lucas Restrepo Ibiza
julio 09 de 2015
2015-07-09 05:15 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc21375ef2.png

Un análisis de suelos es la herramienta más elemental para administrar su fertilidad y poder tener cultivos sanos, vigorosos y productivos. El estudio de una muestra de suelo bien tomado de un predio, define su materia orgánica, textura, salinidad, acidez y la disponibilidad de una serie de nutrientes químicos. En función de sus resultados y del cultivo específico, se planifica la fertilización y las enmiendas necesarias para el buen desarrollo del mismo.

Sin embargo, algo tan básico y necesario como un análisis de suelos, prácticamente no se usa en el país. El agricultor promedio se ‘asegura’ de que no le falte nada a su cultivo, echándole cantidades exageradas de fertilizantes, quejándose por sus precios, botando su plata, y generando problemas ambientales, al contaminar el agua y la atmósfera con excedentes que no se acumulan en el suelo. Y con esta práctica de sembrar y fertilizar ‘a ciegas’, siempre es posible que se falle en algún elemento crítico, o se generen desbalances químicos o biológicos que de todas formas limitan lo que se cosecha.

¿Cuántos análisis serían requeridos anualmente en Colombia? Una aproximación, a grosso modo, es por áreas y tipo de cultivo. Según datos de Minagricultura del 2013, se sembraron un millón setecientas mil hectáreas de cultivos transitorios; si por cada cinco hectáreas se les hiciera un estudio de suelos antes de cada siembra, se requerirían 340 mil análisis. Para cultivos permanentes, en las que debe hacerse un examen cada dos años, se encontraban sembradas tres millones doscientas cincuenta mil hectáreas, y si este se hiciera cada diez hectáreas, se requerirían 162.500 análisis. En pastos y forrajes debe hacerse un estudio cada dos años; se encontraban sembradas veinte millones de hectáreas (muchas de ellas degradadas, precisamente por falta de manejo y fertilización), y si se hiciera cada veinte hectáreas, se requerirían al año 500 mil análisis.

Esto da un millón de exámenes de suelos mal contados. En realidad deben ser muchos más, porque, solo en términos de unidades productivas, el Dane contabilizó en el 2013 un millón seiscientas noventa y siete mil unidades en 22 departamentos, y porque en nuestra agricultura predomina el pequeño productor y cultivos diversos en las fincas, por lo que las muestras serían, entonces, más.

¿Cuántos análisis se realizan anualmente en Colombia? No hay un registro, pero el año pasado en Corpoica hicimos un censo de los 21 principales laboratorios de suelos (privados, de universidades y centros de investigación), y entre todos no llegaron a 45 mil estudios para agricultores, siendo nuestro laboratorio el de más demanda, con 13 mil muestras. Confirmado: en Colombia se siembra a ciegas.

¿Qué hacer? Hay buenas noticias. A partir de finales de julio, en más de dos mil cien puntos de Servientrega-Efecty, que se encuentran en casi todas las cabeceras municipales del territorio nacional, un productor podrá pagar ochenta y ocho mil pesos por un análisis de suelo (el menor costo del mercado), recibir una bolsa especial en la que llena sus datos del predio y cultivo, llenarla con la muestra de suelo según indicaciones incluidas, despacharla a Corpoica desde ese mismo lugar, y máximo en 15 días hábiles, en el mismo Servientrega, o en su correo electrónico, recibir los resultados del análisis y una recomendación técnica de fertilización.

La excusa de que cuesta mucho, que se demora o que el laboratorio queda muy lejos, se acabó. A fertilizar con precisión.

Juan Lucas Restrepo
Director de Corpoica
@jlucasrestrepo
 

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado