Juan Pablo Campos
columnista

¿Reforma constitucional en Japón?

Se pensaría que Shinzo Abe tiene el capital político para ser quien emprenda esas necesitadas reformas y no arriesgarlo en una reforma constitucional.

Juan Pablo Campos
Opinión
POR:
Juan Pablo Campos
septiembre 07 de 2016
2016-09-07 07:47 a.m.
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El primer ministro japonés, Shinzo Abe, logró una contundente victoria en las recientes elecciones. Por primera vez en la historia, una coalición de Gobierno obtiene la mayoría de las dos terceras partes en ambas Cámaras del Parlamento japonés. Abe ha manifestado, en reiteradas oportunidades, su deseo de reformar la Constitución, la cual muchos en Japón perciben como impuesta por Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial.

El Artículo 9 dice: “aspirando sinceramente a una paz internacional basada en la justicia y el orden, el pueblo japonés renuncia para siempre a la guerra como derecho soberano de la Nación y a la amenaza o al uso de la fuerza como medio de solución en disputas internacionales. Con el objeto de llevar a cabo el deseo expresado en el párrafo precedente, no se mantendrán en lo sucesivo fuerzas de tierra, mar o aire como tampoco otro potencial bélico. El derecho de beligerancia del Estado no será reconocido”.

Japón desarrolló sus Fuerzas de Autodefensa (SDF), un ejército pacifista, que incluso participó en Irak en un rol no combatiente. La mayoría de la sociedad civil está a favor de mantener una política progresiva de paz, incluyendo la prohibición de armas nucleares y la no participación de las SDF en combate. El primer ministro argumenta que Japón es vulnerable en la región frente al creciente dominio económico y militar de China. Aunque se abstuvo de tocar el tema en la campaña electoral, concentrándose en su, hasta ahora, fallido plan de estímulos económicos ‘Abenomics’, varios analistas coinciden en la alta probabilidad de que promueva una reforma constitucional en el Parlamento.

No obstante, y como quedó claro para el mundo con la iniciativa del ‘Brexit’ del primer ministro Cameron, Abe deberá calcular bien si logra ganar el referendo aprobatorio o si el pueblo le negará la reforma. Allá no le jalan, como acá, a bajar el umbral para acomodar un resultado. No se descarta la posibilidad de que concentre el mandato renovado, que le entregaron los japoneses el 10 de julio, en lograr que finalmente funcionen los ‘Abenomics’, como lo prometió en campaña.

¿Y qué ha pasado con los ‘Abenomics’? Los resultados de las principales empresas japonesas se mostraban favorables, con el yen devaluado por encima de 110 por dólar. Sin embargo, Japón es percibido como un refugio, o safe heaven, por los mercados internacionales, que ante la incertidumbre de situaciones como el ‘Brexit’, ven en el yen estabilidad y respaldo. La repatriación de inversiones japonesas o la compra de yen por inversionistas en momentos de incertidumbre, aprecian la moneda. Tras la decisión del ‘Brexit’, la bolsa japonesa (Nikkei) cayó 8 por ciento. Al Gobierno le interesa un yen devaluado para que su sector exportador mantenga buen desempeño, y ha pasado justamente lo contrario.

Ahora, Abe y el Gobernador del Banco Central Japonés, Haruhiko Kuroda, no han encontrado en los paquetes de estímulo económico la solución para derrotar la deflación, aumentar el consumo y mantener el yen devaluado. Hasta han ideado el término ‘dinero helicóptero’ para referirse a la entrega de recursos a sectores específicos de la población con menores ingresos, pensionados, mujeres y a los más jóvenes, con miras a estimular el consumo. Pero mientras que no se emprendan reformas estructurales y las medidas estén concentradas en seguir inyectando estímulos a la economía, no le auguro éxito a los ‘Abenomics’.

Juan Pablo Campos
Empresario especializado en Comercio con Asia
jpcamposv@gmail.com

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