Europa: mirando al abismo | Opinión | Portafolio
Lorenzo Dávila

Europa: mirando al abismo

Lorenzo Dávila
POR:
Lorenzo Dávila
mayo 29 de 2012
2012-05-29 01:13 a.m.
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Europa entra en recesión con una caída mínima en toda la región, por confirmar, de -0,5% del PIB, mientras sus líderes continúan sin saber qué hacer con la palabra ‘crecimiento’ en reuniones informales para ganar tiempo en lo que se ha convertido el gran teatro de Europa.

La presión de la banca incita a bajar los tipos al BCE hasta el 0,5%, esto unido a una inyección de nuevas emisiones de LTRO’s que permita a las entidades cubrir posiciones, al tiempo que sostenga un proceso de inflación de activos mediante el mecanismo del carry trade, o, de lo contrario, el incumplimiento de los covenant se va a llevar por delante a muchas grandes empresas.

Es de vital importancia que en un momento de máxima tensión como el actual se inunde de liquidez el sistema, pese a que tengamos claro que esto no es lo que nos va a sacar de la crisis, sino lo que no nos dejará morir, aunque para esto los modelos ortodoxos del establishment tienen que ser revisados y directamente descartados. Esta inyección de liquidez, no solo permitiría bajar las primas de riesgo de algunos países, donde las entidades financieras han disminuido sus depósitos en facilidades permanentes de depósito en el BCE sin que estos se hayan canalizado hacia deuda pública al verse obligados a machear sus vencimientos, sino que también les permitiría afrontar desinversiones sin la necesidad de liquidarlas a precio de derribo.

La caída de los PMI en Europa refleja un claro cambio de tendencia, mostrando incluso la debilidad de la aparente fortaleza alemana, lo que por otra parte también se muestra en las previsiones anunciadas por la OCDE, en las que la destrucción de empleo sigue en la mayoría de Europa, pese al discurso del crecimiento con la confrontación francoalemana sobre los eurobonos, una solución sólida hacia la convergencia de todas las políticas económicas, que permitiría poner en marcha un nuevo Plan Marshall con recursos mutualizados, frente a la solución del Gobierno alemán, que lejos de articular los pasos necesarios hacia una unión económica real, pivota sus soluciones de crecimiento en la creación de subempleo -los minijobs- y diferencias fiscales para facilitar la inversión.

En otras palabras, se trata de seguir atrayendo -por miedo- hacia Alemania los ahorros de los países del sur, con los que comprar después a precio de saldo las industrias públicas y privadas del sur con incentivos fiscales, restructuradas laboralmente y con costos competitivos con las economías emergentes, lo que permite deslocalizar más su industria dentro de Europa mientras concentra en su propio territorio los centros de desarrollo de mayor valor añadido.

El problema es que eso tampoco es técnicamente sostenible desde el momento en que el top of mind de lo alemán se desdibuja fuera de Europa, y somos los europeos los que consumimos esos productos germanos que también producimos y no podremos comprar con minijobs. De nuevo, la paradoja de costos en la que siempre cae el pensamiento ortodoxo.

Lorenzo Dávila

Jefe de investigación del IEB

lorenzodavila@davila-eafi.com

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