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Los males de Caprecom: ¿hasta cuándo?
febrero 14 de 2012 - 7:26 pm
San Andrés no sale adelante si el Gobierno Nacional no comprende sus graves problemas y ayuda a solucionarlos, y si no reconoce su potencial económico, ambiental, social y su carácter geopolítico.
Ahora que por fin hay un Ministerio de Salud y que estrena ministra, que venía de ser Viceministra desde que comenzó el Gobierno, es el momento de que se pongan los ojos en Caprecom.
Finalmente, ¿cuál es su naturaleza jurídica? ¿Es una entidad pública, pero que se maneja como privada, y por lo tanto la salud es un negocio?
¿No pertenece al Estado y por eso tienen su propia Cooperativa de Trabajo Asociado, donde explotan a los trabajadores de la salud en los hospitales que por delegación (de quién?) administran? ¿Quién la vigila, quién la controla? ¿Por qué dicha Cooperativa, le quita más del 4% a sus trabajadores?
Para ilustrar lo que pasa con Caprecom, nada mejor que la situación del Hospital de San Andrés, bajo su mando.
Durante la administración Uribe se construyó el hospital que San Andrés necesitaba. Una obra de infraestructura impresionante, para los que conocimos antes las instituciones de salud de la isla. Pero como siempre pasa con las construcciones públicas, ya hay quejas: se edificó sobre humedales, dicen algunos, pero la verdad es que los sótanos se inundan cuando llueve torrencialmente. La morgue se improvisó a última hora y se ubicó en un sitio inadecuado, pero eso podría tener solución.
Sin embargo, lo más grave es que no se dotó adecuadamente y las falencias en equipos y en tecnología, en general, es inmensa. Lo más grave ha sido su administración, y este caso de San Andrés es un buen ejemplo de la gravedad de la crisis de la salud en Colombia.
Primero, la dirección la tuvo Misión Vital, de naturaleza privada que, según informan los médicos y enfermeras, tuvo que ser reemplazada por Caprecom para que salvara la situación. O sea el sector privado fracasó. Y ahora Caprecom la tiene en una situación incomprensible.
La Gobernadora y su equipo están al tanto buscando una solución, pero sinceramente, el Gobierno Nacional tiene que comprometerse en la solución de la situación de la salud en San Andrés y Providencia, que es un desastre. Para empezar y producto de una visita al hospital para escuchar a los médicos y enfermeras que así lo solicitaron, se destacan las siguientes falencias. No hay unidad de cuidados intensivos.
Por el tamaño de San Andrés debe ser un hospital de segundo nivel, pero por su lejanía del continente colombiano, mas no nicaragüense –es bueno recordarlo–, es imprescindible que existan servicios de tercer nivel que tiene una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
No compran equipos nuevos y tampoco hay mantenimiento, en la sala de rayos X, las máquinas tienen esparadrapos para poder funcionar, las fotocopiadoras no tienen papel, y lo más grave, el aire acondicionado en las salas de cirugía no está funcionando, por lo que están llenas de moscas y es imposible operar, y las secadoras de ropa se dañaron.
En fin, un caos administrativo y no se consigue un funcionario de Caprecom ni para un remedio, todos están en Bogotá, donde se tramita absolutamente todo. Lo más impactante de su atraso tecnológico que no conmueve a su administración, es que no funciona la cámara hiperbárica, absolutamente fundamental para atender a los buzos en una zona de buceo. Y para completar, la autoclave nueva, imprescindible para esterilizar, se dañó y tocó continuar con la vieja. ¿Dónde diablos ha estado Caprecom?
Y no es el único caso, pregúntenle a Barranquilla como les ha ido con ellos.
Con respecto a Caprecom, lo que hay es preguntas: ¿qué o mejor quién está detrás de esta entidad? ¿Por qué nadie la toca a pesar de las muchas quejas serias que se le han llevado al Gobierno? ¿Por qué le exige a los hospitales que administra, que produzcan, como si fueran una máquina de armar muebles, y no les dan los instrumentos para mejorar el servicio? ¿Por qué permiten que su Cooperativa de Trabajo a los médicos que aparecen ganando 6 millones sólo les dan 3 millones y medio? ¿Y a enfermeras especializadas en instrumentación sólo les pagan 800 mil pesos?
¿Quién se queda con todo ese dinero? ¿Por qué aparece en la nómina más personal del que realmente existe? Para que quede claro, son simples preguntas que requieren respuestas y no juicios, ahora que está de moda demandar a columnistas, así sean tan reconocidos como Óscar Collazos. San Andrés como ciudad y como departamento ha entrado en una nueva etapa: ha llegado un equipo nuevo que cuenta con un gran apoyo local y nacional. La Gobernadora está entre los diez mejores gobernadores según encuesta de CMI. Grandes cosas pueden pasar en la isla, bastante desordenada, llena de problemas, pero con muchas posibilidades. Pero si el gran turismo es su futuro, ¿quién va a ir si no hay cuidados intensivos, si no hay la tecnología básica para atender un turismo que desarrolla actividades que la requieren como el buceo?
San Andrés no sale adelante si el Gobierno Nacional no comprende sus graves problemas y ayuda a solucionarlos; si no reconoce su potencial económico, ambiental, social y su carácter geopolítico.
Se deben garantizar los servicios básicos, el cubrimiento de agua y alcantarillado no es superior al 45% y sólo la energía cubre el 99% de la población. San Andrés está demasiado lejos de Colombia y muy cerca de Nicaragua. San Andrés es un paraíso en potencia, pero sin salud no hay cielo.
Cecilia López Montaño
Exministra de Agricultura y exsenadora
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