Louis Kleyn

¿Cómo bajar las tasas?

Las tasas actuales son aún muy altas en términos absolutos y en términos comparativos internacionale

Louis Kleyn
Opinión
POR:
Louis Kleyn
febrero 19 de 2016
2009-12-18 04:12 p.m.
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Particularmente guardando en consideración que los últimos datos apuntan a una inflación para el 2009 de apenas el 2,5 por ciento.

Este viernes tiene lugar la última reunión de la junta directiva del Banco de la República. Después de varias reducciones en la tasa de intervención, existe una amplia expectativa con respecto a la decisión que allí se tomará. La retracción en el ritmo de crecimiento económico en el 2009 es un hecho.

El nivel de desempleo continúa elevándose. El Ejecutivo y algunos gremios han clamado desde el final del año 2008 por tasas de interés más bajas y el Banrepública ha venido disminuyendo su tasa de intervención durante el año hasta la increíble cifra del 3,5 por ciento.

Las tasas de colocación de los bancos han correspondido en alguna medida: la hipotecaria ahora en 14 por ciento; la preferencial corporativa en 8 por ciento; la de consumo en 21 por ciento, habiendo descendido desde niveles superiores al 30 por ciento, entre otras.

Las reducciones son significativas, pero las tasas actuales son aún muy altas en términos absolutos y en términos comparativos internacionales, particularmente guardando en consideración que los últimos datos apuntan a una inflación para el 2009 de apenas el 2,5 por ciento. En Europa o Estados Unidos ante niveles similares de inflación las tasas de colocación han sido generalmente de un dígito.

¿Qué hacer entonces para que el costo de la financiación en general se merme?

El efecto de la reducción en las tasas de intervención, aunque inicialmente importante, se sintió sólo hasta junio, cuando el Emisor llegó al 5 por ciento. Desde entonces, a pesar de las sucesivas rebajas, ni las tasas de colocación bancaria ni las tasas presentes en los mercados de capitales han tenido disminuciones substanciales.

La tasa de TES de 10 años ha estado moviéndose entre el 8 y el 9 por ciento. Y, aún el impacto sobre las tasas cortas ha sido limitado durante el segundo semestre. Ni las tasas de los TES de 2 años, ni la DTF, han seguido de cerca la reducción de las tasas del Banco Central.

En Colombia, el conductor de las tasas de interés de los mercados del dinero a plazos son las expectativas inflacionarias. Los agentes económicos no olvidan con facilidad los largos 25 años de muy alta inflación con los cuales cerramos el siglo XX y la alta inflación con la cual comenzamos el siglo XXI. Las expectativas inflacionarias están muy bien cimentadas en el país.

Los agentes económicos colombianos permanentemente están tratando de ajustar hacia arriba sus precios. Esto se puede ver, por ejemplo, en la actual solicitud de las centrales obreras, de subir el salario mínimo en un 8 por ciento para el 2010.

Erradicar las expectativas inflacionarias requerirá de una política monetaria consistentemente seria, prudente y paciente por muchos años.

El foco de la política monetaria colombiana debe continuar siendo, por lo tanto, la estabilidad en precios. Es esto lo que nos llevará a ser una economía con bajas tasas de interés y amplia disponibilidad de recursos para plazos largos.

Las consecuencias de, por ejemplo, tasas hipotecarias de un sólo dígito, serán fabulosas para el desarrollo económico del país. Por ahora, la política monetaria activa no es efectiva en el país y por esta razón no podemos intentar imitar a otras economías.

Si el Banco de la República quiere contribuir a la reactivación económica a través de bajas tasas en la economía, debe redoblar su compromiso con la baja inflación, parar o incluso revertir las últimas disminuciones en las tasas de intervención y bajar la inflación objetivo de largo plazo, del 3 por ciento al 2 por ciento.

louiskleyn@hotmail.com

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