Lucas Echeverri Robledo

Tenemos que pensar en grande

Lucas Echeverri Robledo
Opinión
POR:
Lucas Echeverri Robledo
septiembre 04 de 2015
2015-09-04 02:53 a.m.
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Mientras en Colombia nuestros gobernantes, a todo nivel, siguen pensando en miniatura, local y aislado, el mundo lo hace en grande, global y a unas velocidades que cada vez son más lejanas para el colombiano de a pie.

Por ejemplo: seguimos haciendo carreteras miniaturas, como la Ruta del Sol. (Sí, ya sé que es mejor que lo que teníamos, pero, definitivamente, no es de talla mundial, excepto por el costo de los peajes, que es mayor incluso que el de una súper autopista en Europa. Y esto, medido en dinero pagado por kilómetro recorrido.

Y ni hablar de la conectividad y el acceso a la tecnología de la información. Es triste darse cuenta de que la mayoría de la gente en pueblos y ciudades intermedias no usa internet, porque simplemente no saben acceder. Digamos que usarlo no es tener una cuenta de Gmail.

Hay personas graduadas de universidades que no saben usar Excel o Word. Y mi experiencia como empleador me dice que es la mayoría. Y si los profesionales no saben lo básico, incluso con compresión de lectura cuestionable, quisiera preguntarme ¿qué posibilidad tenemos de estar haciendo ciencia de verdad en el país, innovando, apoyando la creación de tecnologías de la información, médicas, o que giren alrededor del medioambiente y la megadiversidad del país?

Los desarrollos enfocados en la investigación requieren mucho capital, y este, a su vez, exige un ambiente de seguridad inmaculado para la inversión, y nada de eso se da en Colombia. Adicionalmente, se requieren ingenieros, biólogos y demás científicos, y eso, por aquí, tampoco existe.

En la década pasada, se trató de atraer la mayor cantidad de inversión directa en diferentes sectores con relativo éxito, ya que vender el país no es fácil por su historia reciente. Para esto, se firmaron acuerdos de estabilidad legislativa, en los que se garantizaba las reglas de juego. Bueno, este pacto no lo cumplimos y hoy, nos preguntamos extrañados por qué la inversión directa se está yendo, por qué los empresarios prefieren invertir en otro lado.

Colciencias está haciendo un esfuerzo por montar un proceso de investigación para volver la megadiversidad del país en riqueza. Me pregunto, ¿qué compañía va a venir a invertir cientos de millones de dólares en investigación y desarrollo para que cuando finalmente descubra algo, salgan las comunidades a decir que no hubo consulta previa, o que esa planta era propiedad ancestral y que se las robaron?, todo con eco de los medios y de mucho congresista que le encanta pescar en río revuelto, en vez de mirar el desarrollo futuro del país.

Como ejemplo miremos lo que pasó en los Llanos, apenas empezó el boom de inversión en la Altillanura, con el excelente potencial de creación de riqueza para el país, salieron congresistas, jueces y cortes, en fin, todos los que deben velar por el progreso del país, a rasgarse las vestiduras, hilando delgado y acompañados del escándalo para evitar ese desarrollo innovador y costoso. El resultado: esa ventana de progreso quedó reducida en su mínima expresión, aunque la acumulación de tierras, que fue el detonador del escándalo, igual se está dando; claro, no por inversionistas visionarios con grandes capitales para arriesgar.

En conclusión: no veo un visionario surgiendo en este entorno, ni la creación de un Silicon Valley generando la riqueza que necesitamos.

Lucas Echeverri Robledo

Consultor

lukaseche@gmail.com

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