Luis Alberto Zuleta J.

Agenda 2014 – 2018

Luis Alberto Zuleta J.
POR:
Luis Alberto Zuleta J.
enero 29 de 2014
2014-01-29 01:25 a.m.
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Tanto analistas nacionales como internacionales coinciden acerca de la buena salud de la economía colombiana en la actualidad: buenos indicadores de crecimiento económico, empleo, inflación, buen estado de las finanzas y del crédito público. Una adecuada interacción entre las decisiones del Banco de la República, de los responsables del Gobierno Central en una coyuntura internacional muy volátil, ha contribuido, en buena medida, a estos resultados.

En lo que se refiere a la perspectiva inmediata, los logros en nuevas reglas del juego y en ejecución de la infraestructura física (principalmente de carreteras) permitirán mantener un gasto en este sector que puede servir de base de crecimiento, junto con la vivienda.

En cuanto al crecimiento de mediano plazo, el país aún está en deuda de lograr reformas profundas en materia de justicia, educación y salud, que son base de la calidad del capital humano en el país. A esto hay que sumar la imperiosa necesidad de construir finalmente una estrategia de innovación y desarrollo productivo en los sectores agrícola e industrial, que requieren apoyo de bienes públicos y mejorar nuestra posición competitiva.

La información que se ha venido conociendo sobre el contenido básico de las negociaciones de paz puede ser alentadora si se logra un equilibrio difícil, pero necesario, en el sector rural entre el importante papel que puede tomar la agricultura familiar para algunos productos en algunas regiones, como lácteos, frutales y hortalizas, combinada con la necesaria eficiencia, alta inversión y elevada productividad que exigen otros cultivos de mayor escala para garantizar su participación en el mercado internacional y buenos niveles de precios para el consumidor colombiano.

Sobre las ideas preliminares acerca de la participación política, es claro que algunas fuerzas sociales que se han manifestado en los paros del año pasado han venido surgiendo como respuesta a una precaria presencia del Estado, pero desafortunadamente produciendo unos correctivos con base en subsidios que no se condicionan a la eficiencia productiva. El desarrollo de muchas zonas en el campo necesitará mucha inversión, cambio en la forma de participación del Estado y presencia política de nuevos grupos que tengan legitimidad.

Pese a que Colombia se ha ubicado en el mundo como país de ingreso medio, el nivel de subdesarrollo remanente se aprecia en los niveles de corrupción, y la falta de consenso básico de la sociedad y sus grupos de representación política sobre la necesidad y conveniencia de asegurar un futuro mejor con base en mayor bienestar general y más participación política ciudadana.

La experiencia de largo plazo de Bogotá constituye una lección importante para la vida nacional. La continuidad de tres gobiernos dedicados a sanear las finanzas, generar cultura ciudadana y mejorar la infraestructura pública sin corrupción produjo excelentes resultados. La continuidad de tres gobiernos sucesivos que fueron desvertebrando lo que se construyó anteriormente muestra lo nocivo de tener gobiernos sin un consenso general.

Las reformas principales que requiere Colombia para dar un nuevo salto en el desarrollo no son solo económicas. Se requieren también reformas sobre el sistema judicial y la actividad política, de manera que retornen al interés común como propósito central y no a los intereses particulares de pequeños grupos. Sin estos cambios, la economía no podrá tener un crecimiento con una distribución incluyente.

Luis Alberto Zuleta J.

Consultor empresarial

zuldezub@cable.net.co

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