La evolución de la crisis internacional | Opinión | Portafolio
Luis Alberto Zuleta J.

La evolución de la crisis internacional

Crisis de los ochenta y los noventa en Colombia permitieron desarrollar instrumentos de regulación y

Luis Alberto Zuleta J.
POR:
Luis Alberto Zuleta J.
marzo 02 de 2010
2010-03-02 04:50 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc2595bece.png

Aunque muchos países desarrollados y en desarrollo empiezan a mostrar señales desiguales de recuperación de la crisis, a estas alturas de su evolución es importante resaltar que las políticas monetarias y fiscales adoptadas han contribuido a evitar una depresión como la que se presentó en la década de los 20 y de los 30 del siglo pasado. Sin embargo, las entidades que supervisan el tema hacen énfasis con razón en la importancia de ajustar los desbalances internacionales que condujeron a una recesión global del tamaño de la que se ha vivido en los dos últimos años.

Instituciones como el G-20, el Fondo Monetario Internacional, la Junta de Estabilidad Financiera y el Comité de Basilea han tomado liderazgo en plantear las soluciones requeridas.

Aunque la crisis ha conducido a una reducción drástica del consumo en Estados Unidos, es claro que los agentes económicos de ese país requieren un mayor equilibrio entre el ahorro y el consumo. Por otra parte, varios países europeos y Japón mostraron señales débiles en lo que se refiere a la respuesta al crecimiento y a la productividad. Los que han podido responder mejor con un crecimiento por lo menos moderado de la demanda agregada son algunos países asiáticos y los exportadores de petróleo en esta coyuntura. No es posible retornar a una senda sostenible de crecimiento global sin ajustes a los desbalances que produjeron la caída en el crecimiento, lo cual pasa también por la revisión de las fuentes de energía.

Los ganadores claros de este proceso hasta el momento han sido China, India y Brasil, de lo cual debemos tomar atenta nota en Colombia para nuestras negociaciones de comercio internacional.
Puesto que la crisis se inició en Estados Unidos y en Europa en la interacción entre el mercado de hipotecas y el sector financiero es fundamental que en el proceso de aterrizaje de la crisis se revise la regulación financiera de manera razonable, permitiendo que se mantengan incentivos a la innovación, pero con énfasis en la valoración clara de los subyacentes financieros y de sus correspondientes precios.

A este respecto es importante destacar que las iniciativas del G-20 en sus reuniones de abril y de septiembre y los documentos que viene produciendo el Departamento del Tesoro de Estados Unidos están más alineados que en el pasado, incorporando incluso para el caso de Estados Unidos al Comité de Basilea. Esto ocurre aún con algunas manifestaciones de banqueros de Wall Street que no desearían ningún cambio en la regulación.

Hasta el momento se viene haciendo énfasis en los siguientes aspectos de esta agenda: la necesidad de regular las operaciones derivadas en el mercado denominado 'de mostrador', la regulación y supervisión de los mercados de titularizaciones, de las calificadoras de riesgo, de los fondos de cobertura, de las prácticas de compensación a los banqueros y de la supervisión de los paraísos fiscales. En el caso de Estados Unidos el tema pasa también por la revisión de la relación entre la banca comercial y la banca de inversión.

El resumen de toda la filosofía vieja y nueva consiste en incentivar los requerimientos adecuados de capital en los distintos mercados financieros conforme a la realidad de los subyacentes y en una evaluación correcta del riesgo que permita mitigar decisiones que van en la dirección del ciclo económico.

Las crisis de la década de los 80 y de los 90 en Colombia, permitieron desarrollar instrumentos de regulación y supervisión financiera que en principio no requerirán ajustes traumáticos para el sistema financiero colombiano. Temas tan familiares para el caso colombiano como el lavado de activos y la necesidad y conocimiento de cliente serán parte de lo que a nivel global constituirá un capítulo de los estándares prudenciales.

Finalmente, la llamada urgente en todo el mundo es la recuperación del empleo que se perdió con la recesión y la generación de nuevo empleo con el retorno a una senda de crecimiento en una fase futura. En el caso colombiano, la recuperación será lenta, pero los indicadores de confianza del consumidor son estimulantes y no muestran señales de reducción abrupta en el consumo.

zuldezub@cable.net.co

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado