Luis Alberto Zuleta J.

Mayor inclusión financiera

Luis Alberto Zuleta J.
POR:
Luis Alberto Zuleta J.
junio 26 de 2013
2013-06-26 12:42 a.m.
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Una función vital del sistema financiero en cualquier país es servir de medio para canalizar los recursos necesarios para las transacciones de todos los segmentos de la población.

Por muchos años, la estrategia del Estado colombiano para penetrar la participación del sector financiero en todos los segmentos de la población consistió en la presencia física de las sucursales de la Caja Agraria, hoy liquidada, y del actual Banco Agrario, en un número amplio de municipios del país.

Este último sigue otorgando crédito a pequeños y medianos campesinos.

Pero la creación de la Banca de las Oportunidades permitió dar un salto enorme en lo que se refiere a la presencia del sistema financiero en el territorio nacional.

La instauración de los corresponsales bancarios hizo posible que las entidades financieras privadas tuvieran presencia cada vez mayor a través de servicios de suministro y consignaciones de efectivo. Hoy, son muy pocos los municipios que no cuentan con servicios financieros, bien sea por medio de una oficina bancaria, un corresponsal en un supermercado, una droguería o establecimientos comerciales que prestan estos servicios en regiones apartadas.

La Asociación Bancaria publica periódicamente las estadísticas de la población que tiene por lo menos un producto financiero (predominan las cuentas de ahorro).

Con la mayor presencia del sistema financiero en todo el país, ha sido posible, en menos de una década, pasar de una cobertura del orden del 40 por ciento a una superior al 60 por ciento de la población. Si se tuviesen en cuenta los productos de crédito, esta sería mucho menor.

Por otra parte, la creación de la cuenta electrónica de baja denominación y los pagos del programa Familias en Acción en cuentas de ahorro, han permitido más cobertura y el uso de medios electrónicos.Además, un nuevo canal bancario ha surgido.

En efecto, los principales establecimientos bancarios colombianos tienen hoy servicios de consulta, transacciones entre cuentas y pagos a través de teléfonos móviles.

La buena noticia es que el país viene mejorando de manera notable en inclusión financiera. Sin embargo, la mayor cobertura de servicios financieros se extiende a los estratos de mayor ingreso. Hay que recordar que la mayoría de la población colombiana se segmenta en estratos 1, 2 y 3 de los servicios públicos, incluida la población rural.

En este contexto, el gran reto del sistema consiste en penetrar masivamente estos segmentos de la población, que de forma exitosa se ha logrado en otros sectores, como la telefonía celular y los grandes avances de penetración en Internet.

La penetración de los servicios financieros a través de banca móvil se ha logrado con éxito en Kenia, Suráfrica y Filipinas, entre otros países, a muy bajo costo para el usuario final. Ello no ha requerido de leyes especiales que fijen topes a los precios de los servicios financieros.

El costo de los servicios bancarios en Colombia ha tenido cierto nivel e reducción en términos internacionales, pero no el suficiente para penetrar estos segmentos masivamente.

De un mercado de precio, es necesario avanzar hacia uno de volumen si se quiere penetrar estos segmentos. La tecnología no es obstáculo. Hoy, en pequeñas tiendas podrían utilizarse los servicios móviles, pero los costos son un freno para masificar compras que usualmente son de bajo monto por parte de toda la población. Es fundamental que este tipo de negocio alcance el nivel de rentabilidad de las entidades financieras para que sea atractivo, más que la presión poco sostenible de una norma en el Congreso. La competencia entre las entidades financieras es el mejor mecanismo para seguir el camino de inclusión que falta por recorrer.

Luis Alberto Zuleta

Consultor empresarial

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