La salud de las finanzas públicas | Opinión | Portafolio
Luis Alberto Zuleta J.

La salud de las finanzas públicas

Luis Alberto Zuleta J.
POR:
Luis Alberto Zuleta J.
febrero 24 de 2014
2014-02-24 05:27 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc2595bece.png

En la proximidad de una transición de Gobierno, es pertinente revisar el estado de las finanzas públicas, con el fin de evaluar si estas constituyen una fortaleza para llevar a cabo los proyectos de desarrollo que se requieren en los próximos años, o si, por el contrario, son un obstáculo para los mismos. De otro lado, es importante revisar qué necesidades especiales requieren financiamiento en esta etapa de la economía colombiana.

Si se revisan informes recientes de calificadoras de riesgo sobre Colombia, se encuentra como elemento muy positivo la reducción en una década de 10 puntos en la relación deuda pública a PIB, que se está alrededor del 33 por ciento. Es muy significativo que Colombia esté colocando títulos de deuda pública a un plazo de 30 años, lo que indica un elevado grado de confianza de los mercados financieros internacionales sobre la perspectiva del país en el mediano plazo.

Las reglas de juego tributarias, que incluyen la elaboración y revisión anual de un marco fiscal de mediano plazo y la introducción de una regla fiscal, que le exige a las autoridades reducir el déficit estructural, descontando los efectos del ciclo económico (2,4 por ciento en el 2013), han contribuido a generar esa confianza y a colocar a Colombia entre los países emergentes con menor nivel de fragilidad financiera. Hoy, se considera al siguiente grupo de naciones emergentes como economías frágiles: Brasil, India, Rusia, Suráfrica y Turquía.

La aplicación de las reglas mencionadas en Colombia, conjuntamente con un crecimiento económico medio (superior al 4 por ciento anual) y una bonanza transitoria de precios de hidrocarburos y minería, ha contribuido a mantener buenos niveles de financiamiento público. De hecho, para el 2014 el país tiene asegurados los recursos de financiamiento que requiere. Sin embargo, algunos analistas han llamado la atención sobre una perspectiva de mediano plazo menos favorable, en la medida en que los excedentes provenientes de los hidrocarburos y la minería se reduzcan, el cuatro por mil expire en el 2015, una vez se dediquen sus recursos al sector agrícola, y la eliminación del impuesto al patrimonio.

Aun considerando estos factores, las proyecciones del Marco Fiscal de Mediano Plazo parecerían tener una perspectiva razonable sin requerir otra reforma tributaria. No obstante, los expertos consideran que se podría requerir una reforma tributaria del orden del 2 por ciento del PIB.

Recientes Estudios de Fedesarrollo indican que existen algunos factores adicionales de gasto que deberían ser considerados para evaluar la naturaleza y el tamaño de una eventual reforma tributaria. Entre estos, deben tenerse en cuenta las implicaciones fiscales de una reforma a la salud, la revisión más minuciosa del financiamiento público al ambicioso plan de infraestructura y la inminente necesidad de financiamiento del posconflicto, en el evento de que las negociaciones de paz fructifiquen. A lo anterior, habría que añadir las posibles presiones de gasto para mejorar la calidad de la educación y la cobertura en el régimen pensional.

Sin duda alguna, este es un tema que debería hacer parte de las discusiones de los certámenes electorales que se avecinan, de manera que las autoridades pertinentes tomen oportunamente las medidas que se requieran.

Luis Alberto Zuleta J.

Consultor empresarial

zuldezub@cable.net.co

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado