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Luis Guillermo Plata Páez

Acuerdo del banano debe prevalecer

Es independiente de las que adelantan los 153 países miembros de la OMC en la Ronda Doha.

Luis Guillermo Plata Páez
POR:
Luis Guillermo Plata Páez
agosto 12 de 2008
2008-08-12 02:26 a.m.
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La satisfacción que generó el anunció de un acuerdo con la Unión Europea (UE) sobre el banano, pronto se vio opacada por la noticia de su aplazamiento como consecuencia de los sucesos de la Ronda Doha de la OMC. El Gobierno colombiano ve con preocupación que se trate de vincular estas dos negociaciones, que son claramente independientes y hace un cordial llamado a la UE a revisar su posición. Para Colombia, la negociación del banano reviste una especial importancia, tanto por su dimensión económica, como por lo que ella representa en la búsqueda de un acceso menos restrictivo a los mercados de nuestros productos de exportación.

El banano de exportación ocupa en Colombia el 1,5 por ciento de la superficie sembrada en cultivos permanentes y su producción aporta el 6,3 por ciento del PIB agrícola, generando cerca de 37 mil empleos directos y 111 mil indirectos, en particular, en los departamentos de Antioquia y Magdalena.

La Unión Europea es el principal destino de las exportaciones del banano colombiano y su tendencia es creciente, a pesar de los problemas ocasionados por las restricciones de acceso. En el 2007 ascendieron a US$385,2 millones y representaron el 73 por ciento de las ventas colombianas de esta fruta (a comienzos de la actual década era 56,5 por ciento).

Con relación al acceso, los debates vienen de muy atrás. Para acotar el tema a la coyuntura actual, el problema nace de la obligación de la UE de 'arancelizar' el sistema de contingentes que implementó en el 2001. Cabe recordar que el banano exportado por las antiguas colonias europeas en África, el Caribe y el Pacífico (países ACP) ingresaba con arancel cero y un contingente de 750 mil toneladas; en cambio, los demás países exportadores, incluído Colombia, tenían asignada una cuota de 2,6 millones toneladas y un arancel de 75 euros por tonelada; las exportaciones por encima de la cuota tenían un arancel de 680 euros por tonelada.

La UE anunció que este sistema de contingentes sería sustituido a partir de enero del 2006, por un arancel de 176 euros, con excepción de los países ACP que mantenían su acceso preferencial con arancel cero para una cuota de 775 mil toneladas.

Para complicar aún más el panorama del banano para Colombia, a partir enero del 2008, la totalidad de la fruta originada en los países ACP entró a la UE sin pagar arancel y sin cuota, debido a los Acuerdos de Asociación negociados como parte del Acuerdo de Cotonú.

El Gobierno colombiano, en unión de los de otros países latinoamericanos afectados, ha liderado los esfuerzos para lograr una solución negociada a la problemática comercial del banano, siguiendo los lineamientos y disposiciones de la OMC. Colombia solicitó en noviembre del 2007, la participación del director general de la OMC, Pascal Lamy, como agente de buenos oficios para guiar a las partes en la resolución del problema. Este proceso se enmarcó en la solicitud de consultas realizadas por Colombia ante la OMC, recurriendo al procedimiento corto para la solución de conflictos.

Las negociaciones terminaron con éxito, y el pasado 27 de julio se logró un Acuerdo entre los países latinoamericanos y la Unión Europea. En términos generales, se obtuvo que el primero de enero del 2009, la tarifa de importación disminuya de 176 euros por tonelada a 148 euros, con posteriores reducciones anuales hasta ubicarse en 114 euros por tonelada en el año 2016.

Es evidente que esta negociación es independiente de las que adelantan los 153 países miembros de la OMC en la Ronda Doha, conocida como la 'ronda del desarrollo'. La negociación del acuerdo del banano tiene su propia historia y su propia dinámica, además de estar acotada a un grupo de países productores y a una parte de los consumidores de este producto específico.

El acuerdo del banano es el resultado de una labor ardua en la que las partes asumieron compromisos de fondo para llegar a una solución razonable y justa. No puede quedar comprometida su vigencia a factores exógenos, por lo que confiamos en que lo anunciado es solo una suspensión temporal, tal como lo manifestaron los comisionados europeos.

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