Manuel José Cárdenas

Asamblea de la Andi: temas tratados y ausentes

Manuel José Cárdenas
Opinión
POR:
Manuel José Cárdenas
agosto 24 de 2015
2015-08-24 12:23 a.m.
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Que haya habido debate en la pasada asamblea de la Andi no debe preocupar a nadie, si se tiene en cuenta que estos foros gremiales constituyen un instrumento adecuado para que los empresarios hagan públicos al Gobierno sus preocupaciones sobre distintos aspectos del acontecer nacional, y que después de una discusión seria y profunda se pueda llegar a acuerdos que beneficien a todos. Esto ha sucedido en muchas asambleas de la institución a lo largo de sus 77 años de existencia.

Más allá de las diferencias sobre problemas coyunturales –defensa comercial, contrabando, devaluación, volver al Ministerio de Desarrollo, etc.–, conviene destacar el hecho de que tanto el Gobierno como los empresarios coincidieron en la reunión que el mundo cambió y que para ser exportadores hay que dejar atrás los modelos de sustitución de importaciones y de apertura, y centrarse en la propuesta que hace la Andi, con base en el estudio de Fedesarrollo, para establecer una ‘Estrategia para la nueva industrialización’ a través de las Cadenas Globales de Valor. Se trata de una estrategia, en la cual todo el sector productivo, no solo la industria manufacturera, tendrá un papel protagónico. Busca atender a un aparato productivo mundial, compuesto por un gran sistema de ‘fábricas sincronizadas’, que quieren solucionar, de forma eficiente, las necesidades de un mundo cada vez más interconectado física y digitalmente. Por eso, en lugar de hablar de política industrial, hay que hacerlo de política de desarrollo productivo, con más propiedad.

En el fondo, hay coincidencia de los dos sectores sobre la estrategia que hay que realizar, pero existen diferencias en las políticas e instrumentos para llevarla a cabo. Mientras el Gobierno cree que basta una labor de microgerencia de corto plazo, usando los mecanismos existentes, el sector privado considera que se debe buscar un propósito nacional a largo plazo, identificando las cadenas productivas que se quieren desarrollar, los eslabones que se deben ocupar y las acciones estratégicas que permitan ser un jugador importante en las mismas.

Para realizar este ejercicio no es necesario empezar de cero, se podrían utilizar los 20 sectores que forman parte del Programa de Transformación Productiva, cruzándolos con los productos que Colombia ha recibido tratamiento preferencial en los TLC, y contando con el apoyo técnico de iNNpulsa, así como financiero de Bancóldex.

Para que un programa de esta naturaleza tenga éxito no solo debe ser a largo plazo, sino que debe contar con el compromiso efectivo del sector público y el privado, en el cual ‘todos ponen’. La experiencia ha sido muy negativa desde que se aprobaron los Acuerdos Sectoriales de Competitividad en el gobierno de Ernesto Samper, cuando el ramo privado no cumplió con su parte para mejorar la productividad y la innovación.

Lo anterior debe ir complementado con un conjunto de políticas para fortalecer la institucionalidad al más alto nivel, garantizar la coordinación interinstitucional y mejorar la competitividad en sus diferentes aspectos, utilizando para ello las nuevas tecnologías y la robótica avanzada, propias de la sociedad digital.

Este enfoque fue el gran ausente en la Asamblea de la Andi. No acoplarse a la revolución digital, como lo sostiene la Cepal, conducirá a un rezago en el crecimiento económico y en el desarrollo social.

Manuel José Cárdenas

Consultror internacional

emece1960@yahoo.co

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