Manuel José Cárdenas

Decretos reglamentarios únicos

Manuel José Cárdenas
Opinión
POR:
Manuel José Cárdenas
mayo 19 de 2015
2015-05-19 12:54 a.m.
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La Presidencia de la República, conjuntamente con los distintos ministerios y departamentos administrativos, ha propuesto la expedición de un decreto reglamentario único para cada entidad, que compile las normas que regulan los temas que son de su competencia y que hoy están dispersas en diferentes decretos. Con ello se busca la racionalización y simplificación del ordenamiento jurídico, para asegurar la eficiencia económica y social del sistema legal, y para afianzar la seguridad jurídica.

Los decretos se limitan a las normas de carácter reglamentario que, conforme al ordinal 11 del Artículo 189 de la Constitución Política, dictan que el Ejecutivo puede ejercer esta facultad compilatoria. Los proyectos de decreto han sido publicados en las páginas web de cada entidad con el fin de recibir comentarios de los interesados.

No queda duda de que este esfuerzo de simplificación normativa es interesante, pero, dada la complejidad del mismo, no está exento de dificultades y sus ventajas son relativas.

En primer lugar, los proyectos de decreto reglamentario únicos, teniendo en cuenta la cantidad de temas que maneja cada entidad, resultan muy extensos y de difícil consulta, no logrando el propósito que se buscaba con su expedición, que era su racionalización y simplificación. No hay que olvidar que lo que se está haciendo es básicamente poner los decretos dispersos de cada entidad en un solo texto.

En segundo lugar, en el sistema actual, para buscar una norma en un decreto reglamentario basta identificar el número del artículo, el número de decreto y el año. Ahora, la búsqueda será más compleja. Los proyectos de decretos únicos tienen una enumeración que consta de diferentes partes, las cuales se dividen en: libro, parte, título, capítulo, sección y artículo. Es tan compleja la búsqueda que ha sido necesario elaborar para cada decreto único un índice temático, siendo a su vez este último también extenso. Por ejemplo, el proyecto de decreto del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo tiene 442 páginas y el de MinTIC, 180 (el solo índice del decreto de este último tiene 17 páginas).

En tercer lugar, si bien el contenido material de los nuevos decretos debe guardar identidad con los decretos que se compilan, y se ha dicho que los ajustes que se harán en los decretos únicos serán solo de carácter formal –adecuar o actualizar términos, expresiones o nombres que puedan resultar anacrónicos o no vigentes, respetando el contenido original de la norma–, es evidente que el ejercicio de compilar y racionalizar las normas de carácter reglamentario, exige, en algunos casos, la actualización de la normativa compilada para que se ajuste a la realidad institucional y normativa vigente, lo cual puede implicar algunos cambios puntuales.

Es necesario, por lo tanto, vigilar que los ajustes que se hagan no excedan la facultad reglamentaria. Ello se hace más evidente si se considera que los nuevos decretos reglamentarios únicos derogan íntegramente los decretos reglamentarios anteriores. De todas maneras, hay que tener en cuenta que algunas entidades no han cumplido con este compromiso y no han pasado al decreto reglamentario único todos los temas. Tal es el caso del Ministerio de Hacienda, que ha dejado vigente el Decreto 2555 de 2010 que compila normas en materia financiera, aseguradora y del mercado de valores.

Manuel José Cárdenas

Consultor internacional

emece1960@yahoo.com

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