Manuel José Cárdenas
Manuel José cárdenas

Las causas del fracaso

La conquista obedeció a intereses económicos, y de qué manera, con la aplicación de los principios mercantilistas y el monopolio de comercio exterior.

Manuel José Cárdenas
Opinión
POR:
Manuel José Cárdenas
julio 24 de 2016
2016-07-24 07:48 p.m.
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Enrique Serrano, en su reciente ensayo ¿Por qué fracasa Colombia? (Planeta, 2015), sostiene que la conquista española en América, y particularmente en Colombia, no obedeció a los intereses económicos de España, sino a las razones culturales y religiosas de la población que vino al país, conformada principalmente por cristianos nuevos, que eran antiguos judíos y moros humillados en su país de origen, marcados por su mancha de sangre.

Considera que si bien es cierto que nos trajeron la lengua, llegaron al país para refugiarse y buscaron vivir escondidos, a pasar de agache con una desconfianza permanente.

Esta característica de nuestros antepasados españoles, según su opinión, ha hecho que Colombia sea un país de desconfiados, de gente que pasa de agache, de mediocres y conservadores incapaces de lograr acuerdos, todo lo cual la llevado al fracaso.

Estas afirmaciones merecen varios comentarios. Primero, no se prueba en el ensayo la hipótesis de que el carácter de cristianos nuevos de los pobladores españoles fue el que originó el atraso y no hay ninguna relación de causalidad entre estas dos variables.

Segundo, no puede afirmar que la conquista no obedeció a intereses económicos, pues es lo contrario, los tuvo, y de qué manera, con la aplicación de los principios mercantilistas y el monopolio de comercio exterior.

Con base en ellos, se consideró que para enriquecer a un país, al igual que las personas, bastaba atesorar oro y plata, sin desarrollar ninguna actividad productiva. La aplicación de esta teoría condujo a que España, al final del reinado de los Habsburgo, quedara en manos, políticamente, de Francia y, económicamente, de Gran Bretaña, lo que hizo que el territorio peninsular se empobreciera, igual que las colonias.

Esto se mantuvo por la época colonial y se extendió hasta bien entrada la independencia, cuando Florentino González decretó, en 1847, el libre cambio.
Tercero, este modelo de producción se basó en la minería, y descuidó la agricultura y la industria.

No se creó una agricultura de plantación, y la industria se limitó a producir lienzos y ropas en Quito, Pasto y en las Provincias del Socorro y Tunja. En estas circunstancias, fue el modelo económico que se aplicó, el causante del atraso más que la falta del mismo.

En contraste, como lo sostiene Douglass C. North (nobel de economía, 1993) en diferentes trabajos, América del Norte fue conquistada por colonos británicos, que trajeron consigo la estructura de los derechos de propiedad y la Primera Revolución Industrial que se había desarrollado por aquel tiempo en Gran Bretaña.

Dado que los británicos no consideraban a las colonias de América del Norte como importantes para su propio desarrollo, les permitieron a sus gobiernos una gran libertad.

En un contexto de libertad política y económica, con un marco de recursos amplísimos y con buenas instituciones, el resultado fue la gradual evolución de una sociedad libre en las décadas que siguieron a la independencia.

Esta diferente herencia histórica, que llega hasta la actualidad, permitió una democracia y un marco institucional mejor asentados en Estados Unidos, que en América Latina, lo cual ha actuado como incentivo para la inversión y los negocios, facilitando el liderazgo del primero y el rezago del segundo.

Consultor internacional
emece1960@yahoo.com

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