La transformación de Bogotá | Opinión | Portafolio
Manuel José Cárdenas
análisis

La transformación de Bogotá

Lo que ha hecho Peñalosa es poner la casa en orden, solucionar temas críticos y concretar los proyectos que le darán a la ciudad un nuevo carácter.

Manuel José Cárdenas
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Manuel José Cárdenas
enero 03 de 2017
2017-01-03 08:30 p.m.
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Al cumplir el primer año de su mandato, el alcalde Enrique Peñalosa publicó una excelente separata en El Tiempo que constituye una especie de rendición de cuentas de lo que ha hecho su administración en este año y lo que espera hacer en los tres años que le quedan.

Los críticos de su gestión se han apresurado a decir que solo el 30% de lo dicho es cierto, que el 70% está por hacer y que se montó con base en un render arquitectónico, a partir de un escenario 3D.

El Alcalde no niega esta proporción, pero sostiene que todo lo dicho en la separata es cierto. En este año lo que ha hecho es poner la casa en orden, dando solución a los temas críticos (movilidad, seguridad, vivienda, espacio publico, educación y salud) y diseñando y concretando los proyectos que le darán a Bogotá un nuevo carácter, tanto en el mediano plazo (metro, transmicable, reforma de TransMilenio, poner fin al atraso vial, cambio extremo del centro; construcción de 30 colegios y 6 hospitales, y vivienda social) como en el largo plazo (circuito ambiental, sendero de las mariposas, ciudad del río, sistema de parques etc.). En este año espera completar la estructuración financiera de los proyectos para ponerlos en marcha en el 2018.

A pesar de estas realizaciones, el alcalde Peñalosa no ha logrado la aprobación de la mayoría de los ciudadanos. Según la encuesta Gallup, al finalizar el año pasado, solamente tuvo el respaldo del 29%, casi el mismo porcentaje con que fue elegido (33%). ¿Cual puede ser la causa de esta situación? Hay quienes sostienen que la limitada mayoría con que salió electo no legitimó ni respaldó la visión que él tiene de la ciudad, que da énfasis a la infraestructura, el urbanismo y el medioambiente.

Sin embargo, no hay que olvidar que ello no es cierto, porque el Concejo de Bogotá, que representa a la totalidad de los ciudadanos, ha respaldado a la administración en sus iniciativas y le aprobó 17 de los 19 proyectos presentados, incluyendo el Plan de Desarrollo 2016-2020.

Este último, en 3 pilares y 4 ejes, contempla una visión global del desarrollo que comprende un variado conjunto de aspectos sociales, culturales y económicos que no se limitan a la infraestructura. Promueve un desarrollo basado en el uso y generación del conocimiento para mejorar la competitividad de la ciudad región, que permita la consolidación del ecosistema del emprendimiento y la innovación. Busca que Bogotá se convierta en una ciudad inteligente, digital.

En todos estos frentes, la administración debería ampliar y profundizar su actuación y tener una visión más amplia del futuro de la ciudad a nivel regional y mundial, cuyos resultados se reflejen en una separata que presente al final del 2017.

En materia regional, es urgente que Bogotá y los municipios de la región piensen seriamente en generar un sistema de gobernanza que les facilite una integración efectiva para resolver los principales problemas que enfrentan en conjunto.

Cada vez más el crecimiento de Bogotá se está dando hacia Cundinamarca. Si bien es cierto que se han profundizando distintos mecanismos, como el Convenio Marco Bogotá- Cundinamarca, resulta fundamental la creación de un área metropolitana o una asociación de municipios que tenga un marco institucional permanente. Esta es una discusión fundamental en la construcción de visión de largo plazo, para potenciar la región en beneficio de quienes habitan en ella, y para el país.

En el plano internacional, ProBogotá ha defendido que esta sea una urbe de talla mundial y ha manifestado su extrañeza porque la ciudad no ha sido incluida en una de las siete categorías del reporte ‘Grandes Ciudades Emergentes’ que elabora la Global Cities Initiative del Brookings Institute y JP Morgan, donde aparecen Río de Janeiro, Santiago de Chile y Monterrey. La razón es que no ha solicitado su inclusión y es conveniente que lo haga.

No existe duda de que al hacerlo, y completando los indicadores previstos en estas categorías, recibirá una buena calificación, si se tiene en cuenta que ocupa el primer lugar en el Índice Departamental de Competitividad 2016 y en el Índice de Competitividad Turística 2016, que elaboran, respectivamente, el Consejo Privado de Competitividad y el Centro de Pensamiento Turístico, patrocinado este último por Cotelco y Unicafam.

Finalmente, no es cierto que exista una desconexión de Peñalosa con sectores sociales de escasos recursos. La realidad es que hay una campaña de desinformación al respecto. Se están adelantando programas específicos de vivienda, educación, salud y medioambiente, los cuales ciertamente no están basados en los subsidios directos que otorgaron los tres gobiernos populistas que lo antecedieron, que si bien son efectistas en el corto plazo, no generan efectos duraderos para la población en un lapso más amplio.

Manuel José Cárdenas
Consultor internacional


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