Manuel José Cárdenas
COLUMNISTA

¿No más TLC?

"Tampoco debe cerrarse totalmente la puerta para la celebración de nuevos tratados o ampliación de los existentes."

Manuel José Cárdenas
POR:
Manuel José Cárdenas
junio 24 de 2018
2018-06-24 08:05 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4c314c7cba.png

Habiendo ganado las elecciones, Iván Duque se propone iniciar una gira internacional para poner en marcha su política externa, enunciada durante la campaña, que busca que los países de América Latina defiendan la Carta Democrática Interamericana y adopten una actitud multilateral y articulada para presionar elecciones libres en Venezuela.
Igualmente, busca el retiro conjunto de los países miembros de Unasur y mantener la decisión del presidente Santos de no nombrar embajador en ese país.

Sin lugar a dudas, Venezuela y el narcotráfico, serán los principales temas de su gira, pero no podrá eludir los temas comerciales, especialmente ante el anuncio de que su gobierno no va a negociar nuevos tratados de libre comercio (TLC) y que se va a dedicar a aprovechar los existentes, así como a insertar al país en las cadenas de valor.

Más que nuevos mercados buscará diversificar los socios comerciales y la oferta a través de la simplificación y eliminación de trámites, el uso de nuevas tecnologías, mecanismos de financiación alternativos y acompañamiento técnico a empresas para aprovechar las oportunidades de los TLC.

No queda duda que este enfoque para dar prioridad a las políticas internas y de competitividad es acertado, porque de nada sirve abrir nuevos mercados si no existe una oferta exportable diversificada y competitiva, pero tampoco debe cerrarse totalmente la puerta para la celebración de nuevos tratados o ampliación de los existentes, tanto más cuando los acuerdos de nueva generación no se limitan a la parte arancelaria. No solo buscan la eficiencia en términos económicos, sino fomentar otros principios y valores inclusivos que contribuyan al bienestar de los pueblos.

Así, cada vez es más frecuente que incorporen cláusulas sobre garantías para los trabajadores, protección del medioambiente, desarrollo sostenible o comercio justo y ético, entre otras.

La afirmación anterior es tanto más válida cuando existen TLC que en Colombia aún no han sido formalizados o se encuentran en proceso de ampliación de sus miembros. Dentro de primeros, los TLC con Israel y Corea del Sur están en trámite ante la Corte Constitucional y sujeto a algunos ajustes el TLC con el Triángulo del Norte (Honduras, Nicaragua y El Salvador).

Dentro de los segundos, están en proceso para adherirse a la Alianza del Pacífico, como asociados Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Singapur. La negociación de estos acuerdos le permitiría a Colombia entrar con más facilidad al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP). Sobre todos estos tratados, el nuevo gobierno tiene que tomar una decisión, bien sea para ponerlos en vigencia, renegociarlos o iniciar su negociación.

No hay que olvidar que además de las relaciones estrictamente comerciales y de inversión entre la Alianza del Pacífico y Mercosur, o las que puedan existir en otros tratados con estas características, hay posibilidades de cooperación en otros campos, como lo propone la Cepal en su reciente trabajo sobre ‘La convergencia entre la Alianza del Pacífico y Mercosur.

Enfrentando juntos un escenario mundial desafiante (LC/PUB.2018/10), Santiago, 2018’, en los siguientes temas: 1. Cooperación regulatoria y reducción de obstáculos técnicos al comercio. 2. Facilitación de las inversiones. 3. Reconocimiento mutuo de los programas nacionales de Operador Económico Autorizado. 4. Avanzar hacia un mercado digital regional. 5. Cooperación en el desarrollo de estadísticas sobre comercio de servicios.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado