Manuel José Cárdenas

Retrasos tecnológicos y empleo

Manuel José Cárdenas
Opinión
POR:
Manuel José Cárdenas
enero 20 de 2015
2015-01-20 02:02 a.m.
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Comentaba en anterior artículo que, dado el hecho de que los empresarios ya no podrán contar con el entorno internacional favorable que les sirvió de amortiguador de los retrasos tecnológicos, a partir de este año esos retrasos se harán más ostensibles, particularmente en el empleo. Gregorio Martín Quetglas en un artículo publicado el 6 de enero en el diario El País de Madrid (Digitalización y desempleo, el nuevo orden) profundiza ese análisis con interesantes consideraciones.

Cada vez más los trabajadores serán reemplazados y adaptados a las nuevas realidades creadas por la digitalización, entendida como las sinergias que se derivan del software, robótica, telecomunicaciones y microelectrónica, que han creado memorias más rápidas y baratas, mayor movilidad y ubicuidad en la información.

La pérdida de empleos no encuentra contrapartida con la creación de otros que los reemplacen, ni siquiera con los que pueden generar las start up. Las que sobreviven apenas generan un autoempleo o tienen menos de cinco trabajadores. Instagram y WhatsApp no superan los cien trabajadores. Su adquisición implicó enormes inversiones, pero no tuvo consecuencias positivas en el empleo. Una inversión semejante durante la era industrial hubiera creado miles de puestos de trabajo.

La industria digital ha cambiado su cadena de fabricación: diseña con trabajos escritos por otros que trabajan fuera de la fábrica, usa una realidad virtual para hacer los costosos prototipos de antaño; la logística de proveedores y clientes se ejecuta telemáticamente y la vieja factoría reduce su superficie con la robotización avanzada.

En las relaciones cotidianas desaparecen los intermediarios y con ellos centenares de puestos de trabajo. El autoservicio es una fuerza imparable.
A pesar de estos cambios tan radicales, los países desarrollados no han tomado plena conciencia de su transcendencia. Ni siquiera en Estados Unidos, que es la cuna del desarrollo digital, y mucho menos en la Unión Europea.

El Banco Central Europeo sigue con el enfoque tradicional de establecer una relación entre la política monetaria y empleo para determinar este último, olvidando que la economía actual no puede explicarse en los términos propios de la economía industrial. Como consecuencia de ello en la Unión Europea no se tiene claro lo que hay que hacer y no se sabe a dónde dirigir los recursos de I +D que otorga.

¿Cómo hacerle frente a este nuevo orden económico que tiene consecuencias tan negativas para el empleo? Gregorio Martín sostiene que sería un error que España participara en una carrera tecnológica con Estados Unidos, entre otras razones porque las condiciones son muy distintas.

Los empleos de la clase media están afectados por la crisis económica y la única fortaleza reside en los servicios a la persona. Considera que a largo plazo la solución es la educación, pero en el corto plazo opta por la alternativa polémica de repartir el trabajo conforme al modelo alemán, que consiste en reducir la jornada de cada trabajador para autorizar dos turnos diarios y disminuir las retribuciones, pero permitiendo cobrar la prestación de desempleo por la parte de horario recortada.

El caso colombiano también merece un estudio especial en el Plan de Desarrollo. En el corto plazo el problema no será tan grave por las oportunidades de empleo que van a generar los sectores de vivienda e infraestructura, pero a largo plazo exige un análisis profundo.

Manuel José Cárdenas

Consultor internacional


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