Manuel José Cárdenas
columnista

Tarea de evaluación pendiente

Si el país desea cumplir la meta al 2032, debe enfocar sus esfuerzos en mejorar las condiciones básicas para competir e incrementar la innovación.

Manuel José Cárdenas
Opinión
POR:
Manuel José Cárdenas
noviembre 27 de 2016
2016-11-27 01:05 p.m.
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Hace diez años Colombia definió una visión para el 2032, en la que se proponía que el país fuera una de las tres economías más competitivas de América Latina, con un ingreso per cápita del nivel de un país de ingresos medios o altos. Para lograrlo, el Gobierno Nacional y el sector empresarial crearon el Sistema Nacional de Competitividad y el Consejo Privado de Competitividad. Desafortunadamente, no se establecieron las políticas y los instrumentos de largo plazo para alcanzar esta meta, ni los mecanismos para la evaluación de sus resultados. El hecho fue que se adoptaron políticas de corto plazo, en algunos casos contradictorias, que se cambiaron no solo de gobierno a gobierno, sino dentro de un mismo, conduciendo a resultados limitados y difíciles de evaluar.

Tal es el caso de la Agenda Interna, establecida en el 2004 en el gobierno de Uribe. Este fue un programa que recogió 23 propuestas regionales y 21 sectoriales. Igualmente, se adoptó el Programa de Transformación Productiva (PTP), que incluyo 12 sectores. En el 2008, el DNP criticó esta política, considerando que para su elaboración se puso más énfasis en el proceso que en los resultados. Se usaron conceptos muy amplios, no tuvo un enfoque prospectivo, de productividad, y faltó priorización.

En el 2010, en el primer gobierno de Santos, se adoptaron las ‘locomotoras para el desarrollo’, que deberían jalonar el avance del país y permitir un crecimiento de más de 10 por ciento anual (infraestructura, agricultura, vivienda, minería e innovación).

Igualmente, se acordó ampliar el PTP a 20 sectores. En el 2016, se cambió y se adoptó una Política de Desarrollo Productivo con enfoque regional, que busca la celebración entre el gobierno y los departamentos de acuerdos productivos, y comprenden seis cadenas de valor con potencial en las regiones para aumentar la productividad: metalmecánica, químicos, industria 4.0, sistema moda, agroalimentos y turismo.

Ante este vaivén institucional, el Consejo Privado de Competitividad dedico su Informe Nacional de Competitividad 2016-2017 a revisar los aprendizajes que el país ha tenido desde que se definió esa visión de competitividad al 2032, para lo cual utilizó los indicadores del Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial. De acuerdo con ellos, Colombia pasó del puesto 63 entre 122 países (2006), al 61 entre 138 (2016), lo que significa que ha habido avances limitados. Aún ocupamos el lugar 5 en América Latina y estamos lejos de alcanzar la tan deseado 2a. posición.

La conclusión principal del Informe del Consejo es que si el país desea cumplir la meta al 2032 debe enfocar sus esfuerzos en mejorar las condiciones básicas para competir, aumentar la eficiencia de los mercados e incrementar la innovación. Ojalá, el Gobierno, a través de la Alta Consejería para el Sector Privado y la Competitividad, con el apoyo del DNP, se alineara a este sistema de evaluación propuesto por el Consejo y, conjuntamente, los sectores públicos y privados diseñaran una estrategia para hacerle seguimiento a estas políticas públicas, de forma coordinada y estable.

Manuel José Cárdenas
Consultor internacional
emece1960@yahoo.com

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