María Sol Navia V.

La velocidad en la innovación

El objetivo principal de una empresa es su margen de rentabilidad.

María Sol Navia V.
POR:
María Sol Navia V.
mayo 04 de 2011
2011-05-04 12:23 a.m.
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Uno de los conceptos claves en la gestión empresarial en el mundo actual es el de la oportunidad en las decisiones y en la aplicación y ejecución de las mismas.

Una decisión empresarial importante y correcta puede dejar de serlo si no coincide con el momento oportuno, bien sea porque se adelanta excesivamente, ya que el mercado no está listo para asumir el nuevo servicio, producto, o la forma de entregarlo, o más grave aún, porque ya es tarde.

En el primer caso es más fácil lograr recuperarse de esa anticipación, dado que es posible realizar las gestiones necesarias para crear en el mercado la necesidad o disposición al uso del servicio o producto, o hacer ajustes a la estrategia y al plan inicial para adecuarlos al momento oportuno.

En el segundo caso, cuando se llega tarde, es muy difícil lograr ocupar el lugar en la mente del consumidor, en la que ya se instaló otro servicio o producto que ofrece similares características o responde a necesidades o deseos equivalentes, y que seguramente es de un competidor.

Por esto, la proactividad y la velocidad en la gestión de la información es fundamental en la administración moderna. Los modelos de negocio hoy rotan con una velocidad mucho mayor. Hace algunos años un modelo de negocio podía durar de 20 a 30 años.

Hoy, normalmente, ese ciclo se ha reducido a cinco o siete años, y en productos tecnológicos, especialmente de alta tecnología, el tiempo se acorta incluso a los tres años. Esta reducción en los ciclos de vida de los productos o en la forma de entregarlos conlleva la necesidad de mentes alertas y en constante funcionamiento buscando las nuevas formas, los nuevos productos, los nuevos servicios, canales, razones de ganancia del consumidor, entre otros.

Si no realizamos los cambios oportunamente y más bien diseñamos los nuevos modelos de negocio con la celeridad que el mundo dinámico de ahora está exigiendo, es posible que no desaparezcamos del mercado, podría ser incluso que sigamos teniendo una participación significativa del mismo, pero seguramente nuestros márgenes de rentabilidad se irán acortando de manera importante.  

El objetivo principal de una empresa es su margen de rentabilidad, este es el precio, el requisito fundamental para la supervivencia de la compañía. ‘La rentabilidad es fundamental’, no sólo son importantes sus ingresos y su participación en el mercado, por lo tanto hay que tener los ojos muy abiertos y la mente en constante movimiento, en permanente ebullición creativa, para evitar que nuestros márgenes se acorten por un anquilosamiento, quizá prematuro de nuestro modelo de negocio, y de nuestra estrategia en el mercado. 

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