Mario Hernández Zambrano
columnista

Todo es real, no pura teoría

Nadie sabe, con exactiud, qué va a pasar y cómo impactará en Colombia la fortaleza del dólar y el alza de las tasas de interés. 

Mario Hernández Zambrano
POR:
Mario Hernández Zambrano
diciembre 18 de 2016
2016-12-18 06:34 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4c411ec37e.png

Con el perdón de los lectores, tengo que decir que casi quedo convencido de lo que un amigo me dijo, con gran suficiencia, luego que Trump ganó la presidencia: “ahora sí se jodió ese país”. Otros expertos locales y de afuera siguieron la misma línea.

Lo que ha pasado desde entonces, me deja serias dudas, independiente de las connotaciones políticas sobre la reacción de la gente en ese país contra la clase política tradicional y el reclamo de cambio, que aquí viene gestándose –con mayor lentitud–, en gran parte, por la poca seriedad y displicencia de muchos de nuestros supuestos dirigentes cuando de estudiar los asuntos importantes se trata.

Ganó Trump y los precios de las acciones de la bolsa de valores se dispararon, lo cual no es más que una demostración de confianza frente a lo ocurrido;entones, hay que reconocer que no hubo tal desconfianza.

Luego se conocieron las cifras de la actividad económica, que aumentó con más energía a la prevista en el tercer trimestre. La producción creció a una tasa anual del 3,2 por ciento y la tasa de desocupados se ubicó en 4,6 por ciento, un nivel que no se veía desde agosto del 2007, previo a la crisis del 2008.

Todos esperaban que con el triunfo del magnate, y a medida que pasaran los días, la revaluación del dólar cediera, pero ha ocurrido todo lo contrario: por primera vez en casi 15 años, se ha puesto a la par con el euro, y todo indica que quedará por encima en los próximos meses.

Lo anterior es real –así los ciudadanos normales no lo entiendan–, como el hecho de unas tasas de interés negativas que existen hoy en el mundo, en países como Japón y Alemania, tema absolutamente increíble hace unos años, y que quien lo dijera, el menor calificativo que recibía era de ‘demente e irracional’.

Obama le va entregar una buena economía a Trump. El ritmo de la expansión es el más alto desde el segundo trimestre del 2014, con distintos motores, pero se destaca el mejor comportamiento, desde 2002, del consumo de la gente, que representa casi el 70 por ciento del crecimiento, y que es cuidado en extremo. Las tasas de interés no se manejan folclóricamente –como en otras partes–, hasta ahora la Reserva Federal las aumenta por segunda vez, en medio punto, en 14 años. En Colombia, subieron más del 50 por ciento en 11 meses. Y pese a que la economía va en fuerte descenso, se mantienen arriba.

En Estados Unidos, el gobierno y sus entes confían en la gente y en sus empresas, y no se parte de la idea de que se está siendo trampa y se debe demostrar que no es así. Esto es clave para que haya inversión y clima para hacer negocios.

Nadie sabe con exactitud qué va a pasar y cómo impactará aquí la fortaleza del dólar y el alza de las tasas de interés, en particular ese comportamiento tan volátil de la tasa de cambio, que pasó de una devaluación de 7 por ciento, hace dos meses, a un negativo de más de 5 por ciento, en lo corrido del año.

Por eso, la recomendación es seguir el consejo de la época navideña: ‘la prudencia que hace verdaderos sabios’.

Mario Hernández Zambrano
Empresario exportador
mariohernandez@mariohernandez.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado