Mario Hernández Zambrano

Lo que nos diferencia de los alemanes

Mario Hernández Zambrano
Opinión
POR:
Mario Hernández Zambrano
febrero 26 de 2015
2015-02-26 02:58 a.m.
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¿Tienen razón o no los alemanes cuando no quieren aceptarle a Grecia nuevos plazos para pagar su deuda y prefieren que se vaya al diablo la Eurozona, así ello ponga en peligro la estabilidad financiera del mundo?

Para algunos, son desalmados, para otros, ultraconservadores, pero la realidad va más allá y hay que conocer su historia para saber cómo piensan y el porqué de su actitud, que puede no justificarse, pero sí explicarse.

El profesor que dirige el Instituto de Investigación Económica de Alemania, Marcel Fratzscher, sugiere que el asunto tiene raíces profundas, empezando por lo que significa la palabra ‘deuda’ en alemán (Schuld): culpa. “Si uno se endeuda, ha hecho algo malo”, explica el académico, lo que demuestra que sus paisanos tienen aversión a endeudarse.

En una encuesta realizada por la BBC de Londres a jóvenes alemanes, la respuesta a la pregunta: ¿qué haría usted si se ganara un millón de euros?, produce sorpresa: la mayoría respondió: “lo ahorraría para cuando lo necesite”. Seguramente, en otras partes del mundo, incluyendo a nuestro país, irse de vacaciones, comprar una casa o un mejor auto, aparezcan como las prioriades.

Puede que, en el mundo consumista de ahora, se piense que los alemanes guardan miedo a lo que les ha ocurrido en el pasado, a la inflación que vivieron un día o sencillamente son ‘inflexibles’. Pero no se puede olvidar que el estilo alemán, de ahorrar hoy para gastar mañana, les ha traído grandes beneficios. Alemania es la cuarta economía del mundo y tiene ‘el sartén por el mango’ en Europa, lo que la autoriza a vetar o no permitir que otros se salgan con la suya, con el argumento de que si ellos lo hacen por qué otros no se comportan igual, y, por el contrario, se les debe premiar su indisciplina. Si tomaron la decisión de unir las dos Alemanias con su propio esfuerzo y sin pedir ayuda, no entienden fácilmente por qué otros, como los griegos, no hacen ese sacrificio.

Los colombianos no podemos compararnos con los alemanes, ni por historia ni por nada, pero sí podríamos reflexionar acerca de muchas de las cosas que hacen bien, como la educación, sus empresas, el cumplimiento de sus obligaciones y previsión, más allá de la coyuntura.Y si eso es muy complicado, bastaría con ponerles atención en su idea de endeudarse lo menos posible como instinto de precaución y de asegurar el futuro.

Con seguridad, una empresa o un consumidor alemán nunca se endeudaría a una tasa de 29 o 30 por ciento, como pasa aquí, para obtener capital de trabajo o comprar un carro, cuando la inflación o el aumento del salario no pasa de 4 o 5 por ciento.

En los momentos de crisis, en los que se reducen los ingresos, es cuando empresas y personas sufren los efectos de no haber sido cuidadosos con sus deudas. Los alemanes lo saben y han asimilado la experiencia con disciplina. Los griegos no lo hicieron y ahora están pagando las consecuencias.

P.D.: a buena ahora el Presidente de la República anunció un aplazamiento de 6 billones de pesos en los programas oficiales, debido a la caída de los ingresos por efecto de la situación petrolera. El mandatario habla de aplazamiento, pero en realidad es un recorte, pues los ingresos no están ni estarán.

Mario Hernández Zambrano

Empresario exportador

mariohernandez@mariohernandez.com

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