Mario Hernández Zambrano

Lo que se quedó en el tintero

Mario Hernández Zambrano
POR:
Mario Hernández Zambrano
junio 12 de 2014
2014-06-12 12:16 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4c411ec37e.png

Al menos como hipótesis para discutir, merece la pena plantearlo: si los colombianos salieran masivamente a votar, ¿quienes aspiran a una elección popular se preocuparían más por hacer propuestas interesantes y concretas para ganarse el voto de la gente?

Personalmente me inclino por estar de acuerdo con ello.

Desafortunadamente no ocurre así y por el contrario hay un nivel de abstención cercano al 60 por ciento.

No se sabe cuál es el porcentaje de votos amarrados en una elección, pero todos los cálculos indican que es representativo.

Esa es una votación a la que poco o nada interesa que se planteen cosas interesantes, pues su objetivo es otro, que va desde la obtención de una prebenda o favor por parte del aspirante o por hacer parte de las llamadas microempresas electorales.

Muchos de los candidatos alcanzan la elección o se colocan muy cerca con los votos cautivos, dada la baja participación agregada el día de los comicios.

En ese orden, para el elegido no es relevante investigar o preocuparse por las propuestas, pues sencillamente no las necesita para alcanzar su objetivo.

Muy distinto sería si hubiera una votación mayor no amarrada que tomaría la decisión en forma consciente e independiente.

¿Será que los colombianos de bien que quieren lo mejor para el país no se dan cuenta que la abstención electoral es una práctica que beneficia a quienes practican la politiquería porque les permite llegar con muy poquito y fácilmente?

No sé si es un asunto de conciencia ciudadana o de creer que no asistiendo a las urnas se protesta contra esas prácticas de manejo de la política.

Me temo que es una apreciación falsa.

Desafortunadamente no hay mecanismos legales que validen la abstención o el voto en blanco. Se es congresista, alcalde, gobernador o presidente con la votación mayoritaria, sin importar si esta es alta o baja; sencillamente la mayor votación. Lo saben los políticos que así viven en la zona de confort.

Los colombianos nos alistamos a escoger a quién manejará el país en los próximos cuatro años. Desafortunadamente, se ha dado una polarización de los dos aspirantes en el tema de las negociaciones con la guerrilla, lo cual ha borrado el debate sobre otros temas tan importantes, como el modelo educativo, la justicia, el sistema de salud y sobre el rumbo del sector agropecuario.

Se han escuchado ideas generales sobre esos temas, pero no se ha dicho el cómo se van a financiar, hablándose ya de una reforma tributaria para cubrir los gastos que se requieren en programas clave, incluyendo lo que vale un plan para cuando ya no suenen las armas. Generalmente, no es un tema fácil de cuantificar, lo cual dificulta aún más su puesta en marcha

Pero hay muchas más cosas que se han quedado en el tintero de la campaña presidencial. Hay uno que es fundamental: una verdadera descentralización que permita a las regiones competir y regir sus propios destinos como pasa en otras partes del mundo.

En nuestro país vamos en contravía de una tendencia global.

En el mundo es cada vez más claro que el Estado-Nación cede paso en favor de las regiones de un país siendo ellas las que compiten y se enfrentan a los mercados externos.

Mario Hernández

Empresario exportador

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado