Mauricio Cabrera Galvis

Agudizar las contradicciones

Mauricio Cabrera Galvis
Opinión
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
julio 14 de 2015
2015-07-14 03:45 a.m.
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¿En qué se parecen la oposición de extrema derecha y la extrema izquierda?. Aunque suene paradójico porque la primera se proclama ultrarreligioso y anticomunista, se parecen en que ambas recurren a la vieja consigna marxista-leninista de agudizar las contradicciones en el seno del pueblo como estrategia para lograr sus objetivos políticos.

En la doctrina marxista, heredera de la visión hegeliana de la historia, la humanidad avanza por la dialéctica de las contradicciones, en particular entre las clases sociales; el corolario político, leninista, de esta visión, es que para que se produzcan los cambios revolucionarios es necesario hacer más intensas las contradicciones hasta que exploten. La violencia es la partera de la historia.

Las Farc y el ELN recurren equivocadamente a esa estrategia con las voladuras de oleoductos y torres de energía que, como diría Talleyrand, más que un crimen son una estupidez. En lugar de lograr un estallido revolucionario, lo que obtienen es un estallido de ira y rechazo de toda la población porque están destruyendo el medio ambiente y perjudicando a los más pobres del país, por los que dicen luchar.

Por el lado de la derecha reaccionaria, es evidente que su propósito no es hacer la revolución, pero usan la misma estrategia de agudizar las contradicciones para uno de sus objetivos prioritarios en Colombia que es hacer fracasar las negociaciones de paz entre la guerrilla y el Gobierno Santos.

Su estrategia para lograrlo es hacer sonar cada vez más fuerte los tambores de guerra y escalar la confrontación para que el Gobierno, o la guerrilla, o ambos, decidan pararse de la mesa de negociaciones.

Por eso su insistencia permanente en que el ejército siga atacando a la guerrilla, con bombardeos, inclusive cuando ese grupo declaró y cumplió un cese unilateral de las hostilidades. Por supuesto cuando la insurgencia vuelve a atacar, no solo refuerzan su exigencia de ofensivas militares sino que también exigen suspender las negociaciones. Su ilusión es lograr la derrota militar que no pudieron alcanzar durante los ocho años del gobierno del todo vale. Buscan la paz, pero la paz de los sepulcros.

Por eso no disimulan su complacencia cuando la guerrilla comete asesinatos o atrocidades y son los primeros en divulgarlos y casi promocionarlos con fotos y videos macabros.

Más que el dolor de las víctimas les importa la propaganda política y alimentar la reacción de la opinión pública contra estos actos demenciales, porque saben que así le quitan apoyo a las negociaciones de la Habana.

Hay que reconocer que han sido exitosos en su estrategia. La habilidad política de la derecha, con el apoyo explícito de algunos medios de comunicación, combinada con la miopía y estupidez de la guerrilla, han llevado el proceso de paz a su peor momento, a punto tal que hasta el mismo Humberto de la Calle habla de la posibilidad de levantarse de la mesa.

Sin embargo, ante la oportuna intervención de los países garantes la respuesta del Gobierno y la guerrilla ha sido sensata para mantener abierta la puerta de las negociaciones. El anuncio de otro cese unilateral del fuego por parte de la guerrilla muestra que están abandonando la estrategia de agudizar las contradicciones y que es posible salir de la ley del talión, del ojo por ojo, que nos dejará tuertos o ciegos a todos.

Desescalar el conflicto, es un paso esencial e indispensable para que la gente vuelva a sentir que la paz es mejor que la guerra. La guerrilla debe mostrar hechos de paz y el Gobierno responder con la misma moneda.

Mauricio Cabrera G.

Consultor privado

macabrera99@hotmail.com

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