Mauricio Cabrera Galvis

La equidad en el Plan de Desarrollo

Mauricio Cabrera Galvis
Opinión
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
febrero 24 de 2015
2015-02-24 04:45 a.m.
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La Equidad no es solo un equipo de fútbol, es uno de los objetivos centrales del Gobierno Santos, y así lo anunció el presidente en su discurso de segunda posesión, cuando dijo que su propósito era construir una Colombia en paz, equitativa y educada.

“Todos por un nuevo país” es el título del Plan de Desarrollo que el DNP ha propuesto para el cuatrienio, que busca hacer realidad este objetivo y plantea, como uno de sus pilares, la equidad a partir de un diagnóstico que reconoce la estrecha relación entre la desigualdad y la violencia: “Colombia es uno de los países con mayores desigualdades en el continente más desigual del mundo. La fractura social que eso genera es profunda. O Colombia atiende las disparidades sociales, o pone en riesgo su propio futuro”.

Los planes de desarrollo en Colombia llevan décadas incluyendo entre sus objetivos, la lucha contra la desigualdad –por ejemplo, hace 40 años, el plan de López Michelsen se llamaba ‘Para cerrar la brecha’–, pero nunca se planteaban objetivos específicos ni metas en materia de equidad que pudieran medir y evaluar los resultados del gobierno.

Lo novedoso del Plan actual es que por primera vez se compromete con una meta concreta, que es la de reducir para el 2018 el índice de Gini (que mide la desigualdad en la distribución del ingreso) de 0,54 a 0,52. Además, reconoce que este promedio nacional esconde grandes disparidades entre las distintas regiones del país y plantea estrategias regionales diferenciadas, que respondan a las necesidades específicas de cada territorio.

Sin dejar de reconocer lo importante de estos avances, pues lo que no se mide no se puede mejorar, hay que señalar que el Plan se queda corto y es insuficiente como estrategia para disminuir las grandes desigualdades de la sociedad colombiana.

Es insuficiente porque reduce su análisis y sus metas a la distribución del ingreso y no menciona para nada el más grave problema de la creciente concentración de la riqueza, que es una de las causas de la pobreza y la desigualdad en el ingreso.

A nivel mundial, un informe reciente de Oxfam denunciaba que la riqueza de las 80 personas más ricas del mundo se ha duplicado entre el 2009 y el 2014, mientras que la del 50 por ciento más pobre de la población se ha reducido, y que la riqueza de estas 80 personas ya era igual a la riqueza del 50 por ciento de la población mundial. En EE. UU., según la presidenta de la Reserva Federal, en solo 14 años los 6 millones de familias más ricas pasaron de poseer el 54 al 61 por ciento de la riqueza total del país, mientras que 62 millones de familias que solo tenían el 3 por ciento bajaron hasta un mísero 1 por ciento .

En Colombia, ni siquiera tenemos estadísticas completas y confiables sobre la distribución de los activos que constituyen riqueza, pero los pocos indicadores que existen, por ejemplo, sobre la propiedad de tierra rural y urbana, acciones de empresas o depósitos financieros, muestran un panorama tal vez peor que el del resto del mundo.

La primera tarea que debería acometer el DNP es la de recoger información y construir serias estadísticas, que permitan medir la evolución de la concentración de la riqueza, para plantear políticas que reduzcan esa gran desigualdad y medir sus avances.

Coletilla: para avanzar mucho más en la verdadera igualdad de oportunidades y construir una ‘democracia de propietarios’, el enfoque y el título del Plan de Desarrollo debería ser ‘Un nuevo país para todos’.

Mauricio Cabrera Galvis

Consultor privado

macabrera99@hotmail.com

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