Mauricio Cabrera Galvis
columnista

La crisis del transporte masivo

Los Sistemas de Transporte Masivo como el MIO, Metrolínea, o Transcaribe enfrentan una grave crisis financiera y operativa.

Mauricio Cabrera Galvis
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
marzo 20 de 2017
2017-03-20 03:43 p.m.
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Los Sistemas de Transporte Masivo (Sitm) como el MIO en Cali, Metrolínea en Bucaramanga o Transcaribe en Cartagena, enfrentan una grave crisis financiera y operativa. Pero, más allá de los problemas propios de los SITM, lo que existe en el país es una aguda crisis del transporte público urbano.

En las ciudades distintas a Bogotá y Medellín, se registra una drástica caída del número de pasajeros que se movilizan en todos los medios de transporte público, es decir no solo en los SITM, sino también en buses y busetas tradicionales. En el 2007, en las 23 principales urbes del país que reporta el Dane, sin contar a Bogotá y Medellín, 6,1 millones de pasajeros/día utilizaban el transporte público; en el 2016, solo lo usaban 4,4 millones, es decir, una disminución del 29 por ciento.

En las metrópolis con SITM, la caída del número de usuarios del transporte público ha sido, incluso, mayor. En Cali, se pasó de 1,2 millones a 655.000 (tuvo una caída del 44 por ciento); en Bucaramanga, de 536.000 a 313.000 (42 por ciento), y en Cartagena, de 559.000 a 387.000 (31 por ciento).

Si se tiene en cuenta que en este periodo, en las ciudades la población mayor de 15 años, que son los potenciales pasajeros, ha crecido alrededor del 15 por ciento, se concluye que en Cali se han perdido 684.000 pasajeros diarios, en Bucaramanga 304.000 y en Cartagena 256.000.

Otro aspecto importante de la evolución del transporte público en estas urbes ha sido la reducción del número vehículos que prestan el servicio. En Cali, han disminuido 66 por ciento, al pasar de 3.300 a 1.363, mientras que en Bucaramanga y Cartagena, ha sido del 38 por ciento, pasando de 1.963 a 1.224, y de 1.655 a 1.025, respectivamente.

En Cali hay una importante ganancia en eficiencia, pues aun con un menor volumen total de usuarios, el número de pasajeros transportados por vehículo ha crecido 67 por ciento.
En Cartagena ha sido mucho menor la ganancia, solo del 11 por ciento, mientras que en Bucaramanga ha habido una pérdida en eficiencia, pues la relación pasajeros/vehículo ha caído 7 por ciento.

Es cierto que la caída del número de pasajeros del transporte público tiene alguna relación con el menor número de vehículos, pero no se esperaba que fuera así porque, precisamente, el objetivo de los SITM era reemplazar el caos de los buses tradicionales, con sus guerras del centavo, y la contaminación ambiental, con sistemas integrales bien planificados que prestaran un mejor servicio con menos vehículos. Pero lo que ha pasado muestra que los diseños se quedaron cortos.

Los problemas financieros de los SITM de las tres ciudades se derivan directamente de esta pérdida de pasajeros, pues cuando se diseñaron hace más de una década nadie preveía que se iba a dar esta caída. Por ejemplo, la viabilidad financiera del MIO de Cali estaba sustentada en proyecciones de movilización de 900.000 pasajeros diarios, y hoy el número de pasajeros solo alcanza el 60 por ciento de lo proyectado. Con las tarifas actuales, implica una reducción de más de 200.000 millones de pesos anuales en los ingresos esperados por los operadores. Con menores ingresos se ha deteriorado el servicio.

Si la población ha crecido, el menor uso del transporte público legal se explica por dos causas: de una parte, la proliferación del transporte informal o pirata –incluido el mototaxismo–, y de otra, un mayor uso de medios privados de transporte: autos, bicicletas y sobre todo motos. Esa es la causa que deben enfrentar las autoridades si quieren solucionar la crisis de los SITM.

Mauricio Cabrera G.
Consultor privado
mcabrera@cabreraybedoya.com

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