Mauricio Cabrera Galvis

Robando a los más pobres

Mauricio Cabrera Galvis
Opinión
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
noviembre 10 de 2015
2015-11-10 01:58 a.m.
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El fraude denunciado por Departamento Nacional Planeación (DNP) por los colados en el Sistema de Identificación de Beneficiarios (Sisbén), merece un castigo ejemplar, porque es un robo a los colombianos más pobres y vulnerables. Pero hay que continuar la investigación, pues los 653.000 colados que ya han sido identificados son solo la punta del iceberg de un engaño mucho más amplio.

¿En qué consiste el hurto? El Sisbén no es un programa que reparta plata o subsidios, sino una metodología de encuestas para determinar el nivel de pobreza y necesidades de la población, de manera que los que quedan en los niveles más bajos se convierten en beneficiarios de diversos programas sociales: el régimen subsidiado de salud, familias en acción, Colombia Mayor, y otros.

En las bases de datos del Sisbén hay registrados 34,9 millones de personas, de las cuales 28 millones se clasifican en los niveles 1 y 2 (que se supone que son los más pobres), que tienen preferencia para recibir las ayudas del Estado. Cuando por manipulación de los sondeos se cuelan en estos niveles personas que no son pobres, o que ya han fallecido, se roban recursos que se debían destinar a los más necesitados. Por los perjudicados, esta es una de las formas más viles de corrupción.

Son dos los responsables de este atraco. De una parte las mismas personas, o las familias de los fallecidos, que dan información falsa para seguir recibiendo los auxilios estatales y seguir en el régimen subsidiado de salud, tener atención médica totalmente gratis, cuando por sus ingresos deberían aportar al régimen contributivo, o para recibir los dineros de Familias en Acción.

Detrás de estos avivatos hay políticos y empresarios. Los primeros compran votos a cambio de falsificar las encuestas para incluir a su clientela política en el grupo de beneficiarios. Por eso, hace bien el DNP en exigir a los alcaldes la depuración de las bases de datos del Sisbén, porque ellos son los responsables de actualizar y verificar la información.

Los empresarios estimulan el fraude cuando optan por la informalidad: si sus trabajadores no tienen contratos formales, se mantienen en los niveles más bajos del Sisbén y pueden seguir beneficiándose del régimen subsidiado de salud. Esto les evita a los empleadores tener que pagar las contribuciones de salud y pensiones de sus empleados.

Hay un indicio muy fuerte de que el fraude es mucho mayor de lo que hasta ahora ha podido identificar el DNP. En el 2012, había 23,6 millones de personas en los niveles 1 y 2 del Sisbén, es decir, que en dos años aumentaron 4,5 millones. Sin embargo, en el mismo periodo, las cifras del Dane muestran que el porcentaje de pobres en Colombia bajó de 32,7 a 28,5 por ciento, es decir, que el número de pobres en Colombia se redujo en unos 2 millones.

Es verdad que se trata de dos metodologías de medición muy diferentes, y aunque la cifras no tienen que ser idénticas, las tendencias sí deberían coincidir. Si disminuye el número de pobres, también debería disminuir el número de beneficiarios clasificados por el Sisbén.

Adenda: pidió perdón el presidente Santos a las víctimas del Palacio de Justicia por los excesos cometidos por la Fuerza Pública para responder a un ataque demencial y terrorista de la guerrilla. Es un reconocimiento importante y necesario, pero para sanar las heridas y cerrar esa página dolorosa es indispensable que se conozca toda la verdad de los excesos, incluyendo quien los ordenó.

Mauricio Cabrera G.

Consultor privado

macabrera99@hotmail.com

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