análisis

Papeles de Panamá

Una firma deberá prepararse para preguntas de inversionistas, reguladores y stakeholders, sobre garantías legalidad y seguridad de inversiones.

Mauricio Ferro
Opinión
POR:
Mauricio Ferro
mayo 16 de 2016
2016-05-16 12:34 a.m.

En los Panama Papers han mezclado a justos con pecadores, y no es razonable considerar que todo el que realiza negocios en Panamá, hace trampa. Es raro que el premier de Islandia o Vladimir Putín tengan cuenta bancaria tan lejos, pero para muchos colombianos y latinoamericanos que hacen negocios allá es natural como destino de inversión o expansión de una empresa (aclaro, no tengo cuenta en Panamá, aunque asesoro a bancos y grandes compañías panameñas de alta reputación).

En abril, las revelaciones partieron del diario alemán Süddeutsche Zeitung y del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que cuestionaron prácticas financieras que implican a cientos de líderes políticos y figuras internacionales.

En cuestión de segundos, gracias a las comunicaciones digitales, el tema estaba en los diarios del mundo, cada uno con sus nombres locales conocidos, desde Messi hasta De la Calle, con un preocupante desconocimiento del principio de presunción de inocencia.
Sin embargo, creemos que el rigor periodístico exige profundización y consulta de fuentes contrastantes, lo cual ha faltado en este escándalo de la banca offshore tras la fuga en abril de 2,6 terabytes de datos de la firma de abogados Mossack Fonseca.

Con el objetivo de contrarrestar estas injusticias y de proveer con herramientas a los que se rigen bajo la ley, justo antes de salir el segundo impacto mediático del caso Panama Papers el pasado lunes, escribimos un artículo sobre manejo de crisis con el profesor Nelson Granados de Pepperdine University, publicado en Forbes (http://onforb.es/1UMWSVQ).

En mayo, siguieron las revelaciones con los nombres de 1.245 colombianos, sin discriminar si están allí por empresas legalmente constituidas o compañías que buscan tasas impositivas favorables y que pagan impuestos debidamente, o por ser de políticos deshonestos y delincuentes que esconden sus fortunas ilícitas.

En mi oficio como asesor en manejo de crisis en Edelman Colombia, esto ha generado una avalancha de llamadas de personas de bien y de presidentes de empresas, aterrados con terminar inmiscuidos como delincuentes. Son personas que han declarado sus activos en el exterior y que los tienen para realizar inversiones afuera, lo cual es legal.

En Colombia se implica a protagonistas de numerosos escándalos con el erario público, pero también se asocia a Mossack Fonseca en sus gestiones legales o ilegales con 77 firmas de abogados en el país, entre las cuales están las más prestigiosas, incluso algunas de las más grandes, serias y auditadas a nivel global, cuyo trabajo es ajustarse al alto nivel ético que les corresponde.

Es un momento triste para la banca offshore y para el periodismo investigativo, al hacer esta mezcolanza sin un análisis periodístico más profesional. Alguien me decía que es como si se oye que están cometiendo crímenes usando motocicletas rojas y luego buena parte de la prensa indica que todo el que tenga motocicleta roja comete crímenes.

Una empresa con actividades en lugares offshore deberá prepararse para las preguntas de inversionistas, reguladores, periodistas y otras partes interesadas o stakeholders, acerca de sus actividades, en busca de garantías sobre la legalidad, la privacidad y la seguridad de las inversiones.

Para disipar las preocupaciones, las empresas se deben preparar para hablar bajo los siguientes lineamientos:

Planeación: la mejor crisis es aquella que se ha planeado. Actualice su inventario de riesgos, diseñe escenarios, imagine su WCS o Escenario del Peor Caso (por sus siglas en inglés), en que la información publicada sería totalmente contraria a su realidad. Prepare un plan de respuesta y practique con los líderes de la organización cómo se comunicarían a los clientes y el público en caso de sufrir un ataque a la reputación.

Proactividad: deberá comunicar a inversionistas, reguladores y a otros stakeholders sobre el compromiso de la organización con estándares legales, éticos, normativos y fiduciarios, resaltando los controles internos y externos en apoyo de las normas. Si estos controles son frágiles deberán ser reforzados inmediatamente. También se deben explicar las actividades afuera de su organización por su valor para inversionistas y otros stakeholders.

Transparencia, consistencia y disponibilidad: asegúrese que la primera plana de la compañía esté preparada y disponible para responder preguntas de los interesados. Demostrar claridad, transparencia y efectividad de los controles internos y externos, será vital.

Asesoría: haga equipo con sus abogados y sus asesores de comunicaciones para proporcionar validación de la legalidad, pertinencia y valor de la estrategia offshore.
Vigilancia: asegure adhesión a cada protocolo, política y procedimiento diseñados para proteger al inversionista y a la empresa de la exposición o la complicidad con la actividad ilegal.

Aunque gran parte de la atención y las consecuencias de estas revelaciones se centrarán en examinar la práctica de la banca offshore y los individuos de alto perfil, también hay lecciones importantes que aprender. Ahora más que nunca, es esencial que los clientes en el sector de servicios profesionales (banca, contabilidad, consultoría) tomen medidas para mitigar sus riesgos y proteger las empresas.

Mauricio Ferro Cadena
General Manager de Edelman Position Colombia

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