Éxito y responsabilidad social

Mauricio Molano
POR:
Mauricio Molano
octubre 27 de 2011
2011-10-27 12:36 a.m.

 

Los verdaderos líderes empresariales son agentes de cambio social, son modelos en sus familias y comunidades. Rechazan la máxima neoliberal de Milton Friedman: “la responsabilidad social de las empresas consiste en generar utilidades”, y suscriben la frase de Ivan Lansberg, según la cual este proceso de respuesta social es la “búsqueda del equilibrio entre justicia y libertad”.

Son entusiastas líderes gremiales, participan activamente en la dirección de los colegios de sus hijos, de las zonas donde habitan, en las juntas directivas de sus clubes y de las instituciones en las que se educaron, en fundaciones filantrópicas.

Como consecuencia, asumen y promueven una actitud honesta y participativa en la elección de representantes políticos, lejos de la corrupción y el clientelismo que, infortunadamente, fomentan algunos de sus colegas emprendedores.

Naturalmente, generan ambientes de trabajo amables, dignos, respetuosos y justos para sus colaboradores y promueven en estos la responsabilidad ciudadana y la participación social.

Puede decirse de ellos que hacen parte de los ‘empresarios estadistas’, los ‘líderes invisibles’ a quienes en la época de la economía y la sociedad global les ‘cabe el país y el mundo en la cabeza’.

Los autores Nash y Stevenson, de la Universidad de Harvard, analizados por Ben Schneider en su libro Resiliencia, consideran el éxito como un estado humano racional y emocional (Eros y Logos).

Es inestable, variable y dinámico el éxito, pues las personas cambian y la realidad se transforma.

Según Schneider, Nash y Stevenson encontraron que las personas exitosas aprovecharon las oportunidades y utilizaron al máximo sus potenciales, minimizaron las malas decisiones y no tenían muchas cosas de qué arrepentirse. Además, mantuvieron una visión positiva de la vida, disfrutaron plenamente del ‘aquí y ahora’, conservaron el asombro por las cosas sencillas y experimentaron con frecuencia sentimientos de satisfacción.

Cuatro indicadores revelan el éxito y son claves en su obtención: logros, eventos trascendentes, felicidad y legado.

Cuatro preguntas orientadoras enmarcan nuestra ruta hacia el éxito: ¿mide sus objetivos alcanzados en función de metas, poder, prestigio, riqueza, habilidades?, ¿está complacido con su vida?, ¿ejerce un impacto importante sobre otras personas? y ¿transmite sus valores y sus logros a la vida de otros?

En relación con la cultura ciudadana, la participación y el compromiso social, Schneider afirma: “los individuos deberían enfrentar deseos contradictorios entre los intereses personales y ser parte de algo mayor, algo que requiere restricciones personales para dedicarse al beneficio de una comunidad”.

Un rasgo importante encontrado en todos los realmente exitosos es que no subordinaron su compromiso social, su legado, a su éxito económico; asumieron desde siempre su responsabilidad social.

Es Colombia un país carente de líderes y modelos de vida; aquellos hombres y mujeres, líderes invisibles, que se acercan a sus comunidades, que dan son ejemplo en sus emprendimientos, son los exponentes naturales de una sociedad civil moderna y activa; promueven valores que configuran inspiradoras culturas organizacionales en las empresas económicas y sociales que lideran; componen una reserva de ciudadanía que deberá asumir posiciones de liderazgo público como relevo de una clase política desprestigiada.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado