Mauricio Reina

¿La más educada?

Mauricio Reina
Opinión
POR:
Mauricio Reina
octubre 03 de 2014
2014-10-03 02:23 a.m.
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Arrancó bien la iniciativa del presidente Santos de convertir la educación en uno de los tres pilares de su segundo mandato, junto a la paz y la equidad. Y es que constituye una excelente noticia el anuncio de un nuevo programa de 10.000 becas para que muchachos de escasos recursos y un rendimiento académico sobresaliente puedan estudiar gratis en las mejores universidades del país.

Con esa iniciativa hay ganancias para todos. Ganan los muchachos beneficiados, porque les cambiará la vida. Así como una mala educación garantiza el marginamiento económico, una buena formación académica es el mejor instrumento de movilidad que existe. Pero también gana el país, porque podrá darle una formación de primer nivel a un recurso humano de calidad, que de otra manera no se aprovecharía en todo su potencial.

Este es el primer paso en el propósito de hacer realidad una de las promesas de campaña de Juan Manual Santos: convertir a Colombia en el país más educado de la región en el 2025. A eso se suma el que por primera vez en mucho tiempo la educación tendrá más recursos que el sector de la seguridad el año entrante.

Además, es muy probable que en los próximos meses el Gobierno empiece a avanzar hacia otros propósitos ventilados en la campaña, como la implementación de la jornada única escolar y la mejoría de las condiciones de los maestros.

Todo eso es muy valioso, y hay que celebrarlo, pero no servirá para convertirnos en uno de los países mejor educados de la región si no le metemos la mano a un tema que ha estado sorprendentemente ausente de los debates sobre el sector: el modelo pedagógico.

El sistema educativo colombiano fomenta unos patrones de enseñanza y aprendizaje anacrónicos, que atrofian nuestro capital humano y nos impiden avanzar hacia una mayor prosperidad. Para nadie es un secreto que se está empezando a agotar la bonanza minero-energética que ha impulsado el crecimiento económico colombiano en la última década. Lo peor es que no tenemos sectores innovadores y productivos que hagan el relevo como motores del crecimiento, porque tampoco tenemos un capital humano creativo y capacitado para impulsarlos.

Malcolm Gladwell, uno de los gurúes empresariales más influyentes de la actualidad, nos recordó, en su visita a Colombia la semana pasada, que un país no puede tener gente innovadora si no tiene una buena educación (bit.ly/1Bv6pTV ). Él se suma a muchos expertos que creen que un buen modelo educativo parte de la curiosidad, la pasión y la inventiva, aspectos que nuestros colegios castran de manera infame.

Mientras tanto, nosotros seguimos formando estudiantes con un método del siglo XIX: el del profesor que copia el contenido de un libro en un tablero para que los alumnos lo repitan en sus exámenes. Si no replanteamos nuestro modelo pedagógico, no solo no seremos uno de los países más educados de América Latina, sino que, además, el fracaso nos saldrá bastante caro.

Mauricio Reina
Investigador Asociado de Fedesarrollo

 


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