Mauricio Reina

De Grecia a Colombia

Mauricio Reina
Opinión
POR:
Mauricio Reina
enero 30 de 2015
2015-01-30 03:26 a.m.
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“¿Por qué arman tanta bulla con el triunfo de la izquierda en Grecia, si eso no tiene nada que ver con Colombia?”, me preguntó un amigo al comienzo de esta semana. Como ese interrogante está en la mente de muchos, conviene plantear algunas ideas para la discusión.

El ascenso de la izquierda en Grecia eleva la probabilidad de que la economía mundial sufra un caos financiero y cambiario similar al de 2009.

La relevancia que tendría un hecho como ese para Colombia es evidente, si recordamos que en ese año nuestra economía solo creció 1,7 por ciento, contra un promedio de 4,5 por ciento en la última década.

¿Por qué podría producirse una nueva crisis financiera internacional? Porque el triunfo de la izquierda en Grecia, en cabeza de Alexis Tsipras y su partido Syriza, representa una seria amenaza para las bases de la Zona Euro.

Tsipras ganó las elecciones con la promesa de buscar un alivio para la monumental deuda de Grecia, que ya asciende a 175 por ciento del PIB, y revertir las políticas de austeridad de los últimos cinco años, que han generado una contracción económica de más de 25 por ciento.

Esas promesas riñen con la manera como los países de la Zona Euro, liderados por Alemania, han encarado la crisis que estalló en 2008-2009.

Esa crisis desnudó tres problemas de la mayoría de los países de la Zona: un rezago en productividad, inmensos déficits fiscales y enormes niveles de deuda. A partir de ese diagnóstico, el gobierno de Ángela Merkel ha promovido este recetario para los países en problemas: apretarse el cinturón y hacer reformas estructurales para aumentar la productividad.

Como Tsipras propone todo lo contrario, ahora empezarán unas arduas negociaciones entre el nuevo gobierno griego y los socios europeos.

Aunque el desenlace es difícil de anticipar, hay dos escenarios potenciales. El primero consiste en que ni Alemania ni Tsipras den su brazo a torcer, lo que derivaría en un retiro de Grecia de la Zona Euro. Eso les permitiría a los griegos aplicar sus políticas sin restricciones, pero abriría la posibilidad de que movimientos radicales de oposición de otros países, como Italia y España, promovieran iniciativas similares, poniendo en riesgo la supervivencia de la Zona.

El segundo escenario consistiría en que los socios europeos aceptaran flexibilizar la deuda griega, algo improbable teniendo en cuenta que ya le han concedido en los últimos años dos planes de rescate. Esta opción también envalentonaría a los movimientos de oposición de los países en dificultades, que presionarían por un tratamiento similar, lo que derivaría en una profundización de la espiral déficit-deuda.

En ese contexto, la única salida decente consistiría en que ambas partes cedieran para lograr cierto alivio para la deuda griega, a cambio de que Tsipras siguiera adelante con reformas estructurales tendientes a elevar la productividad.

Quien haya leído las declaraciones de Merkel y Tsipras en esta semana sabrá que esa salida es muy improbable. Y mientras tanto nosotros seguimos viendo cómo los bajos precios del petróleo aumentan la vulnerabilidad externa de la economía colombiana.

Mauricio Reina

Investigador de Fedesarrollo

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