Mauricio Reina

Villa de Leyva, paraíso en peligro

Mauricio Reina
Opinión
POR:
Mauricio Reina
diciembre 22 de 2014
2014-12-22 06:50 a.m.
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A medida que se aproxima la Navidad, avanza el éxodo de muchos colombianos hacia sus lugares de descanso preferidos. Uno de los destinos favoritos de los viajeros del centro del país es Villa de Leyva, una población boyacense que reúne muchos atributos, que lamentablemente se encuentran amenazados.
No hay que extenderse para explicar los atractivos de Villa de Leyva. Pocos municipios colombianos reúnen factores tan atrayentes como su ilustre pasado histórico, su arquitectura colonial, sus actividades culturales, su enorme riqueza paleontológica, su alucinante entorno natural y su inmensa tranquilidad.
Permítanme corregir: la inmensa tranquilidad se ha ido convirtiendo en una creciente intranquilidad. Hace unos años caí rendido ante los encantos de Villa de Leyva, y desde entonces he sido testigo del deterioro continuo del entorno, por cuenta de plagas como el caos vehicular que se apodera del pueblo en los fines de semana, el turismo depredador, las inefables cuatrimotos y el inadecuado manejo de las basuras.
Y mientras estos males erosionan los atractivos turísticos del pueblo, últimamente ha aparecido la madre de todas las plagas: la inseguridad. Antes se trataba de un fenómeno aislado que se presentaba en los fines de semana más concurridos, pero lo que viene sucediendo es alarmante.
Los hechos hablan por sí solos. En el puente del pasado 8 de diciembre se registraron varios robos en una parcelación cercana al pueblo, en los que los ladrones no solo se llevaron lo que quisieron, sino que además tuvieron tiempo de celebrar en el lugar del crimen brindando con licor. Al revelar estos hechos, los vecinos se enteraron de historias parecidas en otras veredas cercanas. Para redondear el panorama, hace pocos días asesinaron a un vigilante que hacía rondas nocturnas desde hace más de diez años en algunas cabañas del sector.
La situación es tan preocupante, que el martes pasado se reunió un Consejo de Seguridad extraordinario en la Alcaldía del municipio. ¿Los resultados? Según un comunicado oficial, las autoridades han ordenado fortalecer la vigilancia rural con medidas como la implementación de consejos de seguridad en las zonas afectadas, la puesta en marcha de frentes de seguridad rural que deben entrar en operación en el lapso de un mes, cuando la temporada de vacaciones quizás ya haya terminado, y la creación de un grupo especial para el sector rural conformado por un subintendente, cinco patrulleros y dos motos.
Supongo que el Alcalde de Villa de Leyva hace lo que puede con los recursos que tiene. Sin embargo, la oleada de problemas que se ha presentado en estos días no parece ser manejable con un subintendente, cinco patrulleros y dos motos. Eso deberían saberlo las autoridades de un municipio y un departamento que ha hecho una gran apuesta por el turismo como fuente de desarrollo, y que no parecen conscientes de la magnitud de la amenaza que se cierne sobre la gallina de los huevos de oro.
Les deseo a todos los lectores unas vacaciones tranquilas y seguras.


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