Miguel Gómez Martínez
columnista

La mayoría silenciosa

Nixon, un hombre sobresaliente en múltiples aspectos, lo que lo condujo a tejer la red de espionaje y mentiras en la que terminaría enredado.

Miguel Gómez Martínez
Opinión
POR:
Miguel Gómez Martínez
agosto 02 de 2016
2016-08-02 10:22 p.m.
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En una espectacular biografía de Richard Nixon, titulada Nixon: un hombre dividido (Being Nixon: a man divided, Random House, 2015), el periodista Evan Thomas traza un apasionante dibujo de este político estadounidense que marcó una época de la historia para luego derrumbarse en medio del escándalo de Watergate.

Nixon, un hombre sobresaliente en múltiples aspectos, era un ser inseguro, acomplejado, resentido, lo que lo condujo a tejer la red de espionaje y mentiras en la que finalmente terminaría enredado.

Representante a la Cámara, senador, vicepresidente, derrotado por Kennedy en 1960 por un margen ínfimo, y electo por uno muy estrecho en 1968, llegó a la presidencia en una nación dividida por Vietnam, el racismo, las revueltas juveniles y la crisis de los valores cristianos. Los asesinatos de Luther King y de Robert Kennedy, los saqueos, la violencia racial, las protestas de los estudiantes eran el clima en que asumía su mandato.

Nixon tenía un gran conocimiento de los temas internacionales, lo que le permitió redefinir la Guerra Fría. Fue el primer presidente de Estados Unidos en visitar Moscú y Pekín. En el plano doméstico, redefinió las políticas de subsidios irresponsables de la administración Johnson, creó la agencia de protección ambiental, eliminó el sistema de convertibilidad del dólar en oro y tuvo que enfrentar los primeros efectos de la crisis energética de 1974.

En el plano político, el mayor legado de Nixon es haber acuñado la imagen de la ‘mayoría silenciosa’, refiriéndose al país real que trabaja, paga impuestos, respeta la ley, quiere a su patria, tiene valores y no vive de la política.

La mayoría silenciosa no está representada en los centros de poder, no deriva sus ingresos de los presupuestos públicos, no es tenida en cuenta por los medios de comunicación y no es escuchada por los gobiernos.

Nixon insistía en que las élites de Estados Unidos habían cooptado el poder en beneficio propio, imponiendo a la mayoría su visión ‘liberal’ y ‘progresista,’ que no era compatible con los conceptos de familia, trabajo duro y ahorro que eran los que explicaban la grandeza estadounidense.

La mayoría silenciosa es un concepto de gran actualidad en medio de la crisis mundial del modelo democrático. La distancia entre el país político y el real es hoy más grande que nunca. Es el caso en Estados Unidos, Francia, España, Reino Unido, Venezuela, y la lista es larga. Pero es, sobretodo, el caso en Colombia, donde la clase dirigente, corrupta y enmermelada hasta el tope, le da la espalda a la ciudadanía y la desafía abiertamente. En nuestro país ni siquiera fingen representar a la opinión porque han logrado constituir un régimen.

Miguel Gómez Martínez
Asesor económico y empresarial
migomahu@hotmail.com

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