Miguel Gómez Martínez

¡Es la demografía estúpido!

Miguel Gómez Martínez
Opinión
POR:
Miguel Gómez Martínez
febrero 18 de 2015
2015-02-18 03:02 a.m.
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En su muy interesante obra, El abismo demográfico (The Demographic Cliff, Portfolio Penguin, 2014), el autor Harry S. Dent, Jr. llega a la conclusión de que la dinámica demográfica es la que explica la actual crisis económica mundial. Apoyado en una importante cantidad de series estadísticas y trabajos analíticos, establece una relación estrecha entre el envejecimiento de la población y las crisis económicas.

Dent atribuye a la coyuntura demográfica la parálisis de la economía europea que ha entrado definitivamente en el invierno poblacional. Las bajas tasas de natalidad, sumadas a los menores índices de inmigración, explican el carácter deflacionario de la recesión del Viejo Continente. Al igual que lo que acontece en Japón desde 1996, y por las mismas causas, Europa no tiene, según el investigador, la posibilidad de superar las bajas tasas de crecimiento y los elevados niveles de desempleo que hoy caracterizan el entorno económico de la Unión.

A medida que el promedio de edad de una sociedad aumenta, la propensión a consumir disminuye, la demanda se debilita y los precios caen. Este fenómeno afecta ciertos gastos como nuevas viviendas, educación superior o el sector automotriz, que son muy significativos en el comportamiento de la economía. Su impacto se traslada a otras áreas que también se resienten.

Lo grave de las conclusiones del libro es que las dinámicas demográficas son de largo plazo. Se estima que en EE. UU. es a los 46 años que los ciudadanos llegan a su máximo nivel de consumo. A partir de esa edad, sus gastos van debilitándose de forma gradual, pero constante. Cuando el grueso de la población ha superado su máximo de consumo, el fenómeno se amplifica y produce la crisis.

Dent critica con severidad la estrategia anticíclica que se ha usado en casi todos los países, y que consiste en expandir, de forma desmedida, el volumen de liquidez para estimular el crecimiento. El autor considera que estas políticas son ineficaces, pues el problema que se está enfrentando no es de tipo coyuntural, sino relacionado con la estructura de la población, algo que no puede ser contrarrestado con medidas monetarias.

También resulta muy interesante constatar la importancia vital que tienen los fenómenos de inmigración en los ciclos de expansión. En estas épocas en las que se viven agudas tensiones racistas en muchos países, que han recibido importantes flujos de migrantes, es importante resaltar el beneficio que estas naciones deben a las cohortes de extranjeros que se han establecido en sus países. Sin estas poblaciones, la crisis europea se habría presentado antes y su profundidad sería aún mayor a la actual. Ello controvierte las tesis de los movimientos de extrema derecha que proliferan en Europa y que argumentan que los inmigrantes son un lastre para sus economías y que, por lo tanto, deben ser retornados a sus países de origen.

Harry Dent sostiene que, a principios de la segunda década de este siglo, se experimentará una nueva caída de la economía estadounidense, que se enfrentará a un fenómeno similar al que están viviendo los europeos. Después de estimular por lustros un menor nivel de natalidad, hoy se perciben las graves consecuencias del envejecimiento de la población.

Miguel Gómez Martínez
Profesor del Cesa
migomahu@hotmail.com
 

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