Miguel Gómez Martínez

Un libro

Miguel Gómez Martínez
Opinión
POR:
Miguel Gómez Martínez
diciembre 17 de 2014
2014-12-17 03:05 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4c55d1afeb.png

Aburrido de leer noticias sobre el dólar y el déficit fiscal, inicié la lectura de un libro que hace años me había propuesto atacar. No es un texto de economía, sino de historia contemporánea.

Con gran rigor, el investigador describe la situación de un país cercano a Colombia que vivió una grave crisis nacional que dejó miles de muertos. Aborda los factores sociales económicos, culturales y religiosos que fueron dividiendo la sociedad mientras el sistema político se enfrascaba en interminables discusiones que iban sembrando resquemores y odios. Poco a poco, los temas que podrían haber sido solucionados de forma gradual, terminaron siendo abismos que separaban a los miembros de una misma nacionalidad. ¿Les suena conocido?

El autor es capaz de poner el dedo en las llagas institucionales que agravaron todos los problemas.

Tal vez la más grave fue la incapacidad de los gobiernos de garantizar la seguridad ciudadana y de hacer cumplir el orden público. Todas las tendencias encontraban en la violencia una excusa para cuestionar la legalidad. El sistema judicial, muy politizado, impartía sentencias que eran desmedidas en algunos casos y en otros fomentaban la impunidad. ¿Les suena familiar?

En el libro queda claro la incapacidad de la clase dirigente de ese país para mirar el mediano plazo. Los empresarios creían que bastaba con financiar campañas políticas para asegurar que sus intereses quedarían protegidos. Los gremios solo les interesaba las parcelas de privilegios de sus afiliados.

Los académicos se mantenían al margen de los temas nacionales encerrados en debates teóricos. Los periodistas abandonaban la búsqueda de la verdad para poner sus plumas al servicio de quien más pagaba o más les ofrecía a cambio. Los políticos concentraban su interés en los pequeños arreglos en los que la corrupción les permitía ganancias personales. ¿Dónde han escuchado algo similar?

Con magistral autoridad, el narrador describe la decadencia gradual de esta sociedad que siempre esperaba que lo peor no sucedería. En un ejercicio colectivo de irresponsabilidad, todos los sectores creían que alguien haría lo correcto para evitar el derrumbe total. Como corredores, se pasaban la posta esperando que el otro asumiera la función de liderar a la nación y corregir el curso. Pero en el fondo, todos eran lo suficientemente egoístas y cobardes, frenando la acción positiva. ¿Este escenario lo han visto en otra parte?

Lo más triste es que esta nación descrita en el libro tenía ejemplos de su época sobre lo que sucedía cuando un país dejaba que la impunidad, la corrupción y el egoísmo capitalista fueran valores sociales. Cuando el ‘todo vale’ se impone, el desorden y el relativismo moral se convierten en la norma. Los derechos de propiedad son irrespetados, las sentencias judiciales amañadas, las investigaciones torcidas y la información manipulada. Muchos buscan incorporarse al cinismo ambiente. Se yerguen como modelos sociales los más vivos, los más conectados con el poder, los más inescrupulosos y los oportunistas. ¿En dónde he visto este comportamiento?

El libro en cuestión, donde se describen situaciones tan similares a las de la Colombia actual, es La Guerra Civil Española, escrita por el británico Hugh Thomas. Se estima que 540.000 españoles fallecieron en el conflicto fratricida.

Miguel Gómez Martínez
Profesor del Cesa
migomahu@hotmail.com
 

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado