Miguel Gómez Martínez

Un mal ejemplo

Miguel Gómez Martínez
POR:
Miguel Gómez Martínez
diciembre 13 de 2011
2011-12-13 02:15 a.m.
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Enseñamos en la cátedra que las empresas no son de sus accionistas y tampoco son de los empleados.

Que los únicos verdaderos propietarios son los clientes, pues al comprar los bienes y servicios producidos, asumen todos los costos y gastos de la empresa y le generan utilidad. Las grandes compañías son las que tienen una verdadera vocación de servicio al cliente.

Durante 16 días he estado sin el servicio de Internet que presta la ETB. Todo comenzó el 26 de noviembre en horas de la tarde. Como el servicio tiene frecuentes interrupciones, pensamos que era algo pasajero.

El domingo mi esposa tomó la iniciativa de llamar al número 170.

Nos dieron instrucciones telefónicas para revisar el aparato. Al no surtir efecto positivo, nos informaron que vendrían a revisar la línea, que presenta presenta sonidos raros y es intermitente.

A continuación el relato de horror de un cliente maltratado por una empresa sin calidad de servicio.

Martes 30, nuevamente preguntamos sobre el estado de la falla y nos informan que la línea fue chequeada, pero no encontraron lo que impedía restablecer el servicio. Viernes 2, cancelo puntualmente, como lo he hecho durante años, las facturas de teléfono que tienen incluido el servicio de Internet que no recibo.

Es bueno recordar que es con mis pagos y los de miles de clientes, que se pagan los salarios de los indolentes empleados que tienen a mi familia sin servicio.

Lunes 5, un amigo me recomienda enviar tweets denunciando mi situación. Tímidamente envío los primeros mensajes quejándome por el pésimo servicio al cliente. Nada sucede.

Martes 6, nada pasa. Sigo con mis tweets. Empiezo a entender que a una empresa como la ETB no le importan los tweets. Grave para una compañía que tiene decenas de miles de clientes.

Miércoles 7, arrecio mi campaña. Para mi sorpresa, desconocidos y empleados de la ETB empiezan a insultarme por twitter. Me llaman apátrida por atreverme a decir que el servicio de Telmex debe ser mejor.

Se meten con mi padre, mi abuelo, mi partido político. Les respondo diciendo que la privatización, sin duda, corregiría tanto desgreño en el servicio. Les recuerdo que sus generosas prebendas y salarios los pago yo con mis facturas. Arrecian los insultos. Sigo sin servicio. Cambian el aparato receptor, pero el servicio no funciona.

Viernes 9. Por fin ETB-hogares me manda un mensaje al tweet informándome que están a mi entera disposición.

Luego de 15 días de espera considero su generoso ofrecimiento como una burla. Una persona ex empleada de la ETB me sugiere que llame al presidente de la empresa para que me arreglen el problema. Eso es tráfico de influencias y es un delito, prefiero seguir sin servicio. Recibo muchos tweets de gente que tiene problemas similares de servicio con la ETB. No soy el único.

La empresa seguro tendrá varias excusas para explicar esta falla del servicio, pero lo único cierto es que en 16 días un cliente no ha tenido el servicio por el que había pagado. Señores de la ETB, aunque ustedes no lo crean, nunca es un buen día para perder un cliente. Continuará.

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