Miguel Gómez Martínez
columnista

Todo puede pasar

El nuevo entorno es complejo. Ofrece amenazas que no son menores. Pero hay también oportunidades que no deberíamos desasaprovechar.

Miguel Gómez Martínez
POR:
Miguel Gómez Martínez
enero 31 de 2017
2017-01-31 08:11 p.m.
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Nada es más difícil hoy en día que leer el entorno económico internacional. Todo puede pasar. Cerca y lejos de nosotros solo hay confusión e inestabilidad. Más que en otros años, estas variables externas pueden afectar negativamente los resultados de los negocios. Pero también hay buenas oportunidades si tenemos la inteligencia y velocidad de aprovechar los espacios que se presentan.

Venezuela es un tema que los colombianos miramos con distancia. Santos nos hizo cómplices del martirio de ese pueblo vecino, que ha sufrido, como ninguno, los horrores del populismo y la cleptocracia (gobierno de los ladrones) de Maduro. Parecemos creer que lo que a ellos les sucede no tiene relación con nuestro país.

A medida que el estallido final se acerca, Colombia sentirá cada vez más los efectos de esa dictadura del hambre. Podría suceder que miles de venezolanos crucen la frontera y se unan a los que ya están aquí refugiados. El gobierno no tiene ningún plan de emergencia, y lo único que esperamos es que no les cierren la puerta a los que huyen del ‘mejor amigo’. Si Maduro cae, Colombia está en una inmejorable posición para aprovechar la recuperación de esa economía que es rica en recursos y necesitará grandes flujos de inversión.

Estados Unidos es otra fuente de preocupación. Para sorpresa de los políticos y del gobierno colombianos, Trump cumple lo que prometió. Su voluntad de continuar con el proyecto del muro parece inflexible. E insiste en que lo pagarán los mexicanos, pero en realidad lo pagaremos todos, pues se abre una fase de restricciones comerciales y aumento de las barreras al intercambio.

Pero también existe una oportunidad, pues Trump ha decidido que los demás latinoamericanos podemos ser ignorados. Son los musulmanes, los chinos y los europeos los que encabezan la lista de nuevos enemigos. En esos espacios pueden existir lugares para nuestros productos y empresas.

Europa está en un punto de ruptura. El ‘Brexit’ adquiere, con el triunfo de Trump, una nueva dimensión. Se restablece la ‘alianza especial’ que siempre han tenido británicos y estadounidenses. Los dos tienen el interés de debilitar la Unión Europea, sacudida por los demonios de la inmigración, el envejecimiento demográfico, el bajo crecimiento y el fortalecimiento de las tendencias extremistas. La vieja Europa, asustada por el renacer ruso, tendrá que reconocer los límites de su expansión al este. Para América Latina, hay una oportunidad de recuperar un atractivo como destino de los negocios para los europeos que perdió en las últimas décadas.

China, cuyo poder militar no cesa de crecer, parece más aislada que nunca en este nuevo entorno. La era de los crecimientos desmedidos quedó atrás. El modelo de desarrollo hacia adentro tiene debilidades financieras y sociales que no son fáciles de solucionar. Será de todas formas menos agresiva en términos de exportaciones, lo que es también bueno para nosotros que hemos sufrido por las inmensas diferencias de competitividad.
El nuevo entorno es muy complejo.

Ofrece amenazas que no son menores. Pero hay también oportunidades que no deberíamos desaprovechar. Lo único que falta en esta coyuntura es una política comercial coherente y consistente, que no tenemos. Nos falta que el gobierno supere su obsesión por llenar titulares y se ponga a trabajar en los fundamentales.

Miguel Gómez Martínez
Asesor económico y empresarial
migomahu@hotmail.com

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