Natalia Abello Vives

La cara social de la infraestructura

Natalia Abello Vives
Opinión
POR:
Natalia Abello Vives
julio 23 de 2015
2015-07-23 03:28 a.m.
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Con una revolución sin precedentes en infraestructura de transporte, el Gobierno del presidente Santos quiere ponernos a la altura de los grandes mercados internacionales y hacernos competitivos; con los beneficios socioeconómicos que ello implica, está contribuyendo a potenciar el tejido social.

El regreso al río Magdalena es mucho más que un acontecimiento económico. Más allá de los 2,5 billones de pesos que se invertirán para garantizar la navegabilidad, está el reencuentro sociocultural de un país con la que es su principal troncal logística por naturaleza.

Las autopistas de cuarta generación, por un valor de 47 billones de pesos, son ejemplo de cómo las inversiones en competitividad cambian la vida de la gente. Al tiempo que lograremos conectar mejor los centros productivos del centro y el occidente del país con nuestros crecientes puertos marítimos, potenciando así las opciones de que los productos nacionales lleguen al mundo.

Las autopistas 4G son un ejemplo del alcance de las Asociaciones Público Privadas. Las concesiones fluviales, de ferrocarriles y aeropuertos le están cambiando la cara a al país y por eso estamos construyendo un Plan Maestro Intermodal, para garantizar las interacciones de estos distintos tipos de transporte y generar eficientes cadenas de valor intermodales que potencien el desarrollo. Un caso ejemplar es el Ocaña-Gamarra, donde concurren el río, la Ruta del Sol y el tren.

A esto se suma la creación de la Agencia Nacional de Infraestructura y el final del Inco, la Ley de APP en 2012, la Ley de Infraestructura en 2013, la directiva presidencial para cambiar las consultas previas y la modificación de la reglamentación para la expedición de las licencias ambientales. Todo esto ha hecho posible una nueva era en las concesiones, en las que los privados tienen incentivos para terminar rápido las obras: no hay anticipos y las adiciones están limitadas al 20 por ciento. Los pagos se realizan solo con la disponibilidad de las obras en condiciones de calidad.

Con la nueva infraestructura intermodal, no solo vial, sino aeroportuaria, estamos llegando a los rincones más apartados de la geografía, con el fin de ir abriendo opciones de desarrollo y empleo en las regiones. Es por eso que a través de Pipe 2.0, con el programa ‘Vías para la Equidad’, cuyas inversiones ascienden a los 4 billones de pesos, se sumará vías primarias y secundarias que conectarán con la red concesionada.

Finalmente, para que esa infraestructura sea inteligente y rentable es indispensable una coordinación entre los distintos integrantes de la cadena de valor. Para ello están el Sistema Nacional de Logística y las matrices de información, que el Ministerio pone a disposición de los usuarios para que puedan optimizar sus viajes. Todos estos esfuerzos están articulados para el beneficio y la calidad de vida de nuestro país. La única razón por la que hacemos obras a lo largo y ancho del territorio es para que cada nueva generación cuente con mejores oportunidades de crecimiento económico y social. De hecho, la Agencia Nacional de Seguridad Vial es la prueba más clara de nuestro compromiso con la vida. De las inversiones sociales, la infraestructura de transporte es la más duradera y rentable a lo largo del tiempo. Una inversión para que la paz transite por toda Colombia.

Natalia Abello Vives

Ministra de Transporte

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