Aranceles agrícolas y nutrición infantil

Natalia Salazar
POR:
Natalia Salazar
marzo 21 de 2012
2012-03-21 01:35 a.m.

La intuición sugiere que una variable que explica los problemas de nutrición en los niños es el (alto) costo de los alimentos.

Algunos factores que afectan estos precios están fuera del control de las autoridades económicas, como el clima, la demanda externa y los precios externos, pero sobre otros, estas sí pueden actuar, como en los aranceles agrícolas.

Tres evidencias separadas sugieren que la reducción de las brechas en seguridad alimentaria de los niños colombianos pasa por la reducción en los aranceles agrícolas.

Un estudio de Vélez, Azevedo y Posso (2011) encuentra que a pesar de los avances en materia de igualdad de oportunidades para los niños en la última década, Colombia presenta aún brechas importantes.

Entre otros, los resultados sugieren que persisten desigualdades significativas en seguridad alimentaria, entendida como la igualdad en el acceso a los alimentos.

Más del 40% de los niños de la Costa Atlántica y Pacífica enfrentan niveles de inseguridad alimentaria moderada o severa, y este porcentaje supera el 20% en Antioquia, Valle y la Región Central. El ingreso per cápita, determinante de la capacidad de compra, dado un nivel de precios, resultó ser una de las circunstancias que más afecta la desigualdad en el acceso a alimentos.

Por otra parte, Anderson y Valdés (2008) calcularon los efectos distorsionantes que tienen las intervenciones en los precios de los productos agrícolas (a través de aranceles, subsidios, etc.) en varios países de América Latina, así como el monto de las transferencias que ocurren desde consumidores hacia productores, al extender incentivos o protección a este sector.

Colombia aparece como el país en donde la asistencia al sector agrícola ha mostrado la tendencia creciente más dinámica, alcanzando el mayor nivel de distorsión de precios. Las transferencias de consumidores a productores alcanzan montos no despreciables y también son las más elevadas. ¿Son altos los precios de los alimentos en Colombia? En el 2005, la Cepal calculó para países de América del Sur índices de precios, corrigiendo por las diferencias en el poder adquisitivo de las monedas. Si bien, al tener en cuenta toda canasta de productos de consumo, Colombia no resultaba ser el país más caro para vivir, los alimentos sí eran costosos.

Sólo Colombia y Chile reflejaban precios de alimentos por encima del promedio.

La siguiente hipótesis parece plausible. Mejoras en materia de seguridad alimentaria y nutrición de los niños colombianos se lograrían con menores precios de los alimentos, pues ellos impactan la capacidad de pago de los más vulnerables. Y un instrumento a través del cual las autoridades pueden incidir en los precios de los alimentos es a través de una menor protección agrícola.

No fue una buena noticia que la última reforma arancelaria no cobijara al sector agrícola.

Los tratados de libre comercio sí reducirán esta protección, pero su efecto se verá en el mediano plazo, dados los amplios períodos de desgravación.

Hay un nuevo argumento sobre la mesa, contundente, poderoso, para insistir en la necesidad de tomar medidas: las mejoras en nutrición y los avances en materia de igualdad de oportunidades para los niños colombianos. Esto resulta aún más apremiante en un entorno en el que los precios de los alimentos en el mundo suben por cuenta del clima y de la cotización del precio del petróleo.

Natalia Salazar

Investigadora Asociada de Fedesarrollo.

Las opiniones aquí expresadas son a título personal.

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