Nicola Stornelli García
Análisis

El agnosticismo tecnológico y la banda ancha móvil

Ya que Colombia ha desestimado la importancia del crecimiento de la banda ancha fija, exijámosles a los operadores que modernicen la actual oferta.

Nicola Stornelli García
Opinión
POR:
Nicola Stornelli García
abril 27 de 2017
2017-04-27 07:27 p.m.
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El título es rebuscado, lo reconozco con humildad, y pretende cautivar lectores para que, ojalá, haya muchas más personas opinando acerca de ciertas cosas, muy graves, que están pasando en el país y solo quienes estamos atentos a los temas de las TIC y telecomunicaciones nos percatamos o nos enteramos.

El agnosticismo tecnológico es la expresión utilizada por los expertos para referirse al hecho de no incluir, específicamente, el nombre de ciertas tecnologías al momento abrir una subasta o licitación para la compra o venta de servicios por o para el Estado. Por ejemplo, en la subasta de la banda de 700 Mhz, llamada el ‘Dividendo Digital’ por la Unión Internacional de Telecomunicaciones y denominada, coloquialmente, por las mismas razones ‘la joya de la corona’ no se incluye el término LTE, para dejar en libertad a los operadores de hacer inversiones, pensando, incluso, en tecnologías futuras. Por ejemplo, sí se incluye el término LTE en la actual subasta en curso, pues los operadores no tendrían la obligación de invertir en 5G, la próxima tecnología móvil de alta velocidad y de la cual ya anunciaron unos pilotos para Colombia, para temas de internet de las cosas.

La mayoría de los gobiernos han respetado el agnosticismo tecnológico pero en el caso colombiano discrepo totalmente y pienso que no se debe respetar. Las razones son muy claras y evidentes. Colombia ha hecho una muy fuerte apuesta por la banda ancha móvil en desmedro de una combinación de tecnologías como la han hecho muchos países, incluso emergentes. Quiero mencionar, una vez más, que Telefónica presta servicio de fibra óptica residencial en Busturia, un pueblo de menos de 2.000 habitantes, muy cercano a Bilbao. Obvio, dirán que el poder adquisitivo en España es mayor que el nuestro y que allá sí hay quien pague por ese servicio. Y entonces, pregunto ¿para qué invirtió el Estado más de 400.000 millones de pesos en la Troncal de Fibra Óptica instalada y operada por TV Azteca? No me canso de repetir que la fibra óptica llegó pero la banda ancha no.

Pues bien, entrados en gastos y si el Estado le ha apostado, reitero, tanto a la banda ancha móvil por qué no incluir el término LTE en la subasta en ciernes. Me voy a permitir transcribir un trozo de un documento de 4G Américas: “Según detalla el gráfico precedente de SCF Associates según lo cita la Ocde, con dos radio bases en la banda de 700 MHz se pueden cubrir 10 kilómetros, frente al uso de 10 radio bases para dar cobertura a cuatro kilómetros en espectro AWS (1700/2100 MHz). Esta menor inversión inicial en el despliegue de red es un atractivo para fomentar el uso de servicios de banda ancha móvil en localidades y poblaciones que en la actualidad carecen de acceso. Es decir, la introducción del servicio no generaría grandes volúmenes de tráfico por lo que la demanda se satisfaría plenamente con un gasto de capital bajo. En este sentido, el dividendo digital representa una alternativa a los accesos cableados en áreas suburbanas, donde las redes fijas suelen carecer de cobertura robusta en América Latina”.

Y he allí la clave de mi posición. Ya que Colombia ha desestimado la importancia del crecimiento de la banda ancha fija, lo cual es un error garrafal, exijámosles a los operadores que nos modernicen la actual oferta de banda ancha móvil incluyendo el término LTE en la susodicha subasta, sí es que se hace.

Y digo lo anterior porque tengo versiones de fuentes muy creíbles que hay presión de algunos operadores para que no se realice todavía. Arguyen razones técnicas como que aún no se ha dado la limpieza de la banda y que el apagón tecnológico para el despliegue definitivo de la TDT está programado para 2.019 pero el trasfondo son razones económicas. El año pasado fue muy duro, económicamente, para todos los operadores en Colombia. Y hay una enorme inconformidad de Tigo UNE por que se sacó una resolución que amplía los bloques de asignación, favoreciendo a Claro y Movistar, los dos jugadores grandes del mercado. Desde cierta perspectiva estoy de acuerdo con ellos.
Estuvo muy mal haber hecho esa jugada, preciso en discusiones de los términos de la subasta. Lo había dicho hace rato. No tiene sentido dejar por fuera a los operadores con mayor cobertura del país porque ya tiene mucho espectro asignado en bandas bajas. Y por otro lado, mal haría el Estado en capitalizar a Coltel en estos momentos. ¿Le vamos a regalar plata a Telefónica para que pueda participar en la subasta? Telefónica no le ha cumplido a Colombia. ¿Por qué tenemos que capitalizar a Coltel, una vez más? Que se queden con ese 30 por ciento que de nada nos está sirviendo.

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