Nicola Stornelli García
Análisis

‘Es la educación, estúpido’

Tenemos un gran déficit de ingenieros electrónicos, de sistemas y tecnólogos. Si queremos transformar el país, necesitamos invertir más en este tipos de programas.

Nicola Stornelli García
POR:
Nicola Stornelli García
noviembre 20 de 2017
2017-11-20 07:50 p.m.
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“Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción” decía el Libertador Simón Bolívar, y hoy sí que se hace cierta esa frase. Lo que pasó con Donald Trump en Estados Unidos, y lo que está pasando con las noticias falsas (fake news) son un claro síntoma de una sociedad desinformada en la era de la información. Marck Zuckerberg jamás pensó que había descubierto una manera de exacerbar nuestro más ancestral y atávico vicio: asomarnos por una rendija a ver la vida de los demás. ¿Y qué es Facebook? Pues eso, y ese es su éxito. Permitirnos ‘chismosear’ en la vida de los demás sin que se den cuenta.

Estado Unidos, aún la primera potencia del mundo, recibió una dosis de su propia medicina al elegir a un multimillonario, showman, a la presidencia. No todos pueden tener un título universitario o altos niveles de lectura, pero podemos hacer mucho más de lo que se hace hoy. Los países de Europa tienen la ventaja de su proximidad geográfica y sus múltiples lenguas, lo que permite a los europeos tener una verdadera visión cosmopolita y una gran cultura general, en promedio.

¿Y todo eso qué tiene que ver con nosotros? Lo he afirmado en otras ocasiones. Colombia tiene hoy una tasa de analfabetismo del 7 por ciento, pero hay unas enormes disparidades. La Guajira y Chocó tienen el 18 por ciento. En mi departamento, Cesar, hay 14 por ciento de analfabetismo. Actualmente, la Unesco habla de analfabetismo total, funcional y digital. El funcional es el de las personas que, a duras penas, saben leer y las funciones básicas de matemáticas, lo cual nos indica que alguien con un quinto grado es un analfabeta funcional.

Por otro lado, está el analfabetismo digital que muchas personas, líderes y gobiernos quieren definir como el de las personas que no saben manejar un PC, o no son capaces de acceder a internet. Pero aquí hay una gran equivocación. El analfabetismo digital tiene gradualidades. Lo repito una vez más. Hace dos años comenté, aquí en Portafolio, acerca del director del programa de administración de empresas de una universidad pública que me confesó tener un smartphone de alta gama que solo le sirve para llamar, ‘wasapear’ y ‘facebukiar’. No es capaz de guardar en la nube o de compartir archivos con sus contactos. Es un analfabeto digital. ¿Cuál será nuestro porcentaje de analfabetos funcionales y digitales? Esos que ven la verdad que le muestran los medios de comunicación y Facebook.

Por eso, felicitamos la iniciativa del MinTIC ‘Ciudadanía Digital’, con lo cual se van a certificar alrededor de 450.000 colombianos en habilidades y competencias digitales, siendo la más grande campaña de certificaciones hecha en país. Como dice la presentación “Entendemos la Ciudadanía Digital como el resultado de la transformación digital y productiva de los ciudadanos. Ante el reto de la economía digital, tenemos como país la meta de impulsar esa transformación en los próximos años”. Hay que aprovechar y promocionar dicha iniciativa. A todos nos interesa, incluidos los empresarios. Además es gratis.

Podría hacer un popurrí de unas cuantas columnas mías acerca de lo que escribo hoy. Por ejemplo ‘¿Se necesita otro proyecto inteligente para que despeguen los BPO?’. En esa columna, de hace cuatro años, decíamos que Colombia necesita, por lo menos, 30.000 certificados profesionales en software. O las dos anteriores ‘Es la educación, estúpido’ y ‘Es la educación, estúpido II’, que recomiendo leer para que vean la hilación, pertinencia y permanencia de nuestros problemas.

Tenemos un gran déficit de ingenieros electrónicos y de sistemas, y tecnólogos, ni se diga. Si queremos transformar el país, necesitamos invertir más en este tipos de programas, pero con certificaciones profesionales que tienen validez internacional y nos pueden ayudar a convertirnos en una potencia exportadora de software, porque de hardware estamos muy lejos, por mucha razones que sería prolijo enumerar.

Aquí les dejo este párrafo del artículo ‘El profe Mañe, los Mooc y títulos con vencimiento’: “La discusión que abrió la Unesco al hablar de analfabetismo digital y las posibilidades que están abriendo los Mooc, permitiéndoles a las personas tomar cursos completos y certificados de ciertas materias, incluso de universidades reconocidas, está abriendo un panorama en el que es más importante demostrar cuáles son sus habilidades y competencias que sus títulos. Hace no mucho, en la búsqueda de un nuevo presidente para Nutresa, la importante multilatina colombiana puso más énfasis en “la inteligencia emocional, la calidad humana, la conciencia global, la sensibilidad social y el respeto” del candidato, como lo anotó la revista Semana, que en los pergaminos académicos del probable sucesor”.

Hay que apoyar ‘Ciudadanía Digital’ y ‘Redvolución’, los programas del MinTIC, pero, definitivamente, necesitamos otro proyecto inteligente.

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