Nicola Stornelli García
Análisis

La creatividad de los vallenatos jamás se acabará

La cultura que se ha formado alrededor de esta expresión artística debe ser un camino para la redención de Valledupar.

Nicola Stornelli García
POR:
Nicola Stornelli García
julio 03 de 2018
2018-07-03 08:52 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc2d07227e.png

El senador electo Antonio Sanguino dijo en el conversatorio ‘Valledupar Distrito Naranja’ una frase para la historia: “El carbón se va a acabar, pero la creatividad de los vallenatos jamás se acabará”.

Esa sentencia, certera y oportuna, resume la expectativa generada en torno a la iniciativa que lanzamos en el artículo ‘El encanto naranja de Valledupar’ que nos publicó El Tiempo y que comenzamos a vislumbrar con la organización del conversatorio mencionado, el cual contó con el apoyo de la Fundación Universitaria del Área Andina.

El Tiempo, El Pilón, el Hotel Sicarare, la gerencia del Área Metropolitana de Valledupar y los organizadores del Festival de la Quinta,un evento naranja de Valledupar que nació el año pasado y promete repetir, este año, con mucho éxito.

Ese día, viernes 15 de junio, comprobamos, una vez más, que necesitamos hacer un profundo y riguroso mapeo de la economía naranja de Valledupar. Dos datos sueltos, de un gran significado nos obligan a ello. Uno fue compartido por el compositor y gestor del Museo del Acordeón, Beto Murgas, del registro por parte de Sayco de algo más de 300 compositores afiliados y activos de música vallenata que viven en la capital de Cesar o en pueblos circunvecinos. Y otro, de Rodolfo Molina Araújo, de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, de un microempresario barranquillero que dispone de 5.000 sillas para alquilar el Día de las Piloneras.

Como ha reconocido la Cámara de Comercio de Valledupar, la informalidad que ronda el Festival no se ha podido medir y esa información de sillas no está en sus cuentas. Y la de los compositores no lo registramos en el Diagnostico Preliminar de la Economía Naranja ni tampoco lo tenía en el radar la Alcaldía de Valledupar.

Ese día se plantearon dos caminos: un proyecto de ley que permita unir conceptos de la Ley 1617 del 2003, que reglamenta la creación de distritos especiales en Colombia, y la Ley 1834 del 2017 que define y da un marco para estimular el crecimiento de la economía naranja en el país, cuyo autor es nuestro presidente electo, Iván Duque.

El otro camino es proponer incluir, en uno o dos artículos del Plan de Desarrollo del nuevo gobierno el concepto de ‘Ciudad Naranja’ y permitir que Valledupar sea un piloto, asignándole unos recursos a través de un Conpes. Obviamente, es mucho más corto el segundo camino y desde aquí le enviamos un mensaje a Duque y a todo su equipo, para que tenga en cuenta a Valledupar y esta iniciativa que nos puede sacar del atolladero económico y social en el que estamos.

La ciudad ocupó el año pasado el sexto lugar entre las capitales con mayor desempleo. Además, todo lo que significa el vallenato y lo que le ha dado al país bien merece que tenga un marco que le permita incentivar la inversión nacional y extranjera en todas las industrias creativas y culturales que orbitan alrededor de nuestra música y de los encantos de la que es considerada la meca mundial del vallenato.

Un mensaje, también, para Carlos Vives. Lo queremos no solo de padrino de esta iniciativa sino comprometido con todo lo que puede significar para la antigua Provincia de Padilla. El Distrito Naranja de Valledupar debe ser por lo menos para el área metropolitana de la ciudad y nos debe permitir articular acciones con municipios que pertenecen a la historia de la música y de nuestros juglares, y así poder crear, por fin, la Ruta de Escalona, la Ruta de Leandro y la Ruta de Emiliano Zuleta, el viejo, que involucran a Villanueva, La Jagua del Pilar y San Juan en La Guajira, y a Manaure y San Diego, en el Cesar. Qué bonito sería recuperar las casas donde vivieron esos juglares en El Plan, Tocaimo y Patillal, corregimientos de algunos de los municipios mencionados.

“El vallenato es una realidad y no una moda, por lo que esa afirmación de la ‘crisis’ se cae de su peso, porque esta nueva generación vive un proceso de creación y posicionamiento distinto a la de otros personajes de nuestra música”. Esa frase de Félix Carrillo Hinojosa, gestor de la categoría Cumbia Vallenato en los Grammy Latino, refleja la importancia de esta iniciativa.

Gracias a todos los panelistas, Ricardo Ávila, director de Portafolio; al destacado académico Joaquín Viloria de la Hoz, nuestro respetado economista Jaime Bonett Morón; a los congresistas Antonio Sanguino y Cristian José Moreno; a los empresarios Juan Carlos Quintero Castro, Rodolfo Molina Araujo y Cristina Zapata; a Carlos Llanos, Samny Sarabia y Alfredo Saade Vergel, y muchas gracias a Gelca Gutiérrez, de la Fundación Universitaria del Área Andina.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado