Nicolás de Zubiría Gómez

La protección agrícola

Nicolás de Zubiría Gómez
POR:
Nicolás de Zubiría Gómez
junio 16 de 2008
2008-06-16 11:52 p.m.
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En los países ricos, los agricultores han justificado los subsidios, en momentos de bajos precios en el mercado mundial de alimentos, pero convenientemente ignoran que el nivel de esos mismos bajos precios han sido parcialmente generados por los auxilios creados en períodos de sobreproducción.

Los granjeros alegan, que sin la ayuda de los gobiernos en plata en efectivo que compense por los bajos precios, ellos abandonarían sus tierras en provecho de la ganadería para no arruinarse.

Pero ahora que en el mundo están escaseando los alimentos, el lobby de los productores está cambiando de estrategia. Los precios de muchos cultivos están a niveles 'récord', y por tanto los países ricos necesitan proteger a sus granjeros con el objeto de asegurarse que su gente estará bien alimentada.

Estados Unidos está preparando una nueva ley agrícola, en lo que está siendo apoyada por las Naciones Unidas en el derecho a la alimentación. El profesor suizo Jean Ziegler, en una ocasión aplaudió las políticas agrícolas en Cuba.

Pero es en Europa, con su muy notoria política agrícola denominada CAP (por su sigla en inglés), en donde los agricultores se están quejando en voz alta. Francia, que es el que más ha aprovechado los subsidios frente a otros países, es el líder del grupo.

El presidente Sarkozy pareció en un principio aprobar la nueva ley, alegando que los agricultores deberían vivir de sus ingresos y no de los subsidios. Pero los franceses, que tomaron la presidencia el pasado julio, ahora están propendiendo por la que denominaron 'Preferencia de la Comunidad', tratando de bloquear las importaciones.

Para 'brincarse' en las reglas comerciales, están acudiendo a 'excusas' tales como que las importaciones satisfagan las reglas de la Unión Europea en cuanto a asuntos ambientales, de higiene o cuidado animal, lo cual les da a los franceses amplio espacio para atascar el mercado de los importadores. El ministro francés de Asuntos Agrícolas es el señor Michel Barnier.

En cuanto al proyecto de reforma del CAP, en curso, la contraparte alemana de los franceses, Horst Seehofer, está en completo acuerdo con Barnier y se mofa de la idea de que el mundo en desarrollo debería ser ayudado reduciendo la protección europea al sector agrícola. Él dice, "cómo puede usted ayudar a los débiles hiriendo a los fuertes?".

Todo lo anterior, son malas noticias para los consumidores como para los contribuyentes europeos, a quienes les prometieron un debate amplio sobre el CAP, más tarde, en este mismo año. Ellos tendrían que seguir pagando 55 billones de euros en el año en curso por un sistema considerado como perverso y despilfarrador.
Los defensores del CAP y de otras políticas agrícolas de otros países ricos, no pueden ganar de ambas maneras. Ellos no pueden demandar más dinero cuando los precios están bajos, y luego pedir dinero extra para su protección cuando están altos.
Los altos precios de alimentos minan aún más sus podridos argumentos por protección, y ofrecen una oportunidad dorada para desmantelar la protección agrícola de los países ricos.

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